La transformista Canela Solís González, más conocida como “Canela Inbenjamin”, denunció a través de su cuenta de Facebook una dura agresión transfóbica que habría ocurrido el pasado martes 28 de marzo en Row 16, una discoteque ubicada en calle Pío Nono, barrio Bellavista. La joven, en proceso de transición a una nueva identidad de género, resultó con diversas lesiones además de un corte de cuatro centímetros en la cabeza.

Según relata, asistió a una fiesta a beneficio para una obra de titulación de estudiantes de Teatro. “Fui a preparar una performance de 5 minutos para apoyar y darle más publicidad al evento. Al momento del show, mi canción que duraba 5 minutos, fue cortada al minuto 2, y yo en el escenario quedando sin entender nada, no sabía porque me habían cortado la canción a propósito”. La performer explica que intentó continuar bailando sin música pero que debió parar e intentar cambiarse de ropa para retirarse del local.

Fue en ese momento, prosigue, que “los dueños comenzaron a echarnos a todos, decían que cerrarían. Todo el público se movió hacia la salida, éramos alrededor de 25 ó 30, y antes de salir del local, los dueños cierran todas las rejas con candado, dejándonos a todos encerrados como perros adentro, nadie sabía por qué. Luego llegó el DJ, el de la barra, el dueño, la mesera, el mesero y un tipo más a acorralarnos a todos con machetes, palos y fierros, cada uno tenía su propio palo o fierro, todos los que trabajan ahí en esa discoteque, todos fueron a buscar sus fierros, diciéndoles a todos que nos revisarían a todos porque no encontraban una botella de bebida y de alcohol, yo estaba con mi cartera y una maleta grande negra que tenía todo mis vestuarios”, explica Solís.

En medio de los reclamos de todos por poder salir, relata, comenzaron los golpes. “Todos gritaban Canela, déjenla, la van a matar”, señala, añadiendo que “me reventaban en el suelo y sólo una amiga se lazó sobre mi mientras yo estaba en el piso en posición fetal, me abrazó y se puso en medio para que no siguieran pegándome”. Según explica, su amigo, de nombre Josué Araya, también fue golpeado a los gritos de “Te voy a matar maricón culiao” y “si igual erí hombre”.

Al lograr arrancar, explicaron, perdieron una maleta con vestuario por un costo de 300 mil pesos, un celular y equipo de maquillaje, cuestión que denunciaron a una patrulla de Carabineros que pasaba por el lugar. “Ellos no se alarmaron, estaban muy tranquilos como si nada”, relatan, señalando que un carabinero entró al local y regresó con la maleta diciéndoles “Váyanse no más”. “Me sentía una lacra, una plaga, una basura travesti de mierda que no tiene espacio, cavidad y libertad en ningún sitio”, señala.

Sólo una vez que llegaron hasta la Primera Comisaría de Santiago en Santo Domingo, denuncian, fueron atendidos en propiedad y derivados a la Posta Central. Pese a eso no recibieron ningún documento que lo acredite. “Tengo todos mis dientes y todas mis costillas pero esto fue horrible, fue una mierda”, señala Canela, cerrando con que “esto debe parar,  nos siguen matando en las calles, en los locales, en las cabezas de mierda de machos al peo”.

La denunciante acompañó su publicación con fotos del estado en que quedó luego de la agresión: