Un tren de carga que moviliza contenedores, celulosa, madera, alimento para salmones, combustible, granos agrícolas y más, recorre al rededor de 170 estaciones ubicadas entre Valparaíso y Puerto Montt. Pasa por líneas ferroviarias que ya no son usadas por los trenes de pasajeros pero, desde enero de 2018, ya debería agregar cinco carros más a su cola, donde irá montado el Proyecto Trenzando: cinco contenedores que transportarán muestras y actividades de arte, ciencia y tecnología.

Presentación Trenzando from TRENZANDO on Vimeo.

Daniela Gutiérrez, arquitecta creadora del proyecto, cuenta a El Desconcierto que mientras realizaba su proyecto de título en la Estación Barón durante 2010, vio que todas las noches llegaba un tren de Fepasa y luego desaparecía. Indagando por internet, vio que Fepasa es una empresa de carga de ferrocarril con la concesión de las vías de carga. “En ese momento ellos tenían en su página web un mapa increíble con las estaciones, y resultaba que esta red llegaba a lugares donde más se ve la desigualdad territorial, un tema que con unos amigos venías discutiendo desde distintas disciplinas”, cuenta la arquitecta de la Universidad Católica de Valparaíso.

El siguiente paso, dice, fue visitar algunas localidades que están junto a las estaciones. “Ahí vimos que efectivamente en estas localidades chicas hay recursos valiosísimos, y estamos hablando de un 90% de lugares con menos de mil habitantes y que con suerte llega el Censo, pero de datos culturales o sociales no hay nada“, cuenta Daniela Gutiérrez.

Una suma de elementos, dice Daniela Gutiérrez, dieron forma al proyecto que presentaron y perdieron en tres Fondart: “Muchos de estos pueblos se fundaron a partir de la estación, entonces tienen una gran proximidad con el patrimonio ferroviario. Antes, ya habíamos trabajado con los container como un espacio que permite desarrollar actividades. Eso, sumado a que pudimos ver que estas localidades no tienen capacidad estructural para el desarrollo de actividades culturales, fue que nos vimos construyendo una nave que se pudiese montar en el tren y que nos permitiera desarrollar un programa básico en igualdad de condiciones para todas las estaciones”.

Primero, postularon a un Fondart para construir solo la página web. Luego, a otro para realizar actividades culturales en las estaciones. Perdieron ambos, pero en 2015 el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes lanzó un concurso para un fondo de infraestructura cultural itinerante, que finalmente ganaron. Pero antes de postular a fondos estatales, Gutiérrez cuenta que se aseguraron un primer aliado clave: “Primero hablamos con Fepasa. Ellos recibieron muy bien el proyecto y se volvieron nuestro mayor partner. Fue una grata sorpresa que ellos se hayan embalado. De ahí nos acercamos a EFE y también nos apoyaron”.

Con Fepasa y la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE) de su lado, finalmente los containers llegarán a cada estación de la siguiente manera: al recorrido normal del tren de carga, se “enganchan” los contenedores, los que quedan detenidos y en las vías de descanso entre un y tres meses para desarrollar los talleres artísticos, científicos, de tecnología, proyectar películas, realizar seminarios de educación artística, y más.


Galería

1. Cocina. 2. Pantalla de cine. 3. Módulo que sube con sistema hidráulico.

Exterior de containers en última fase de construcción

 

Vista interior de contenedor en construcción