El actor Felipe Armas no es nuevo en la arena política. Hace 10 años decidió convertirse en asesor de un grupo de parlamentarios. Al año siguiente fue candidato a concejal por Concón, pero quedó fuera por tan sólo 48 votos. Durante el Gobierno de Piñera, fue asesor cultural del intendente Raúl Celis en Valparaíso e hizo lo propio con el otrora diputado RN, Gaspar Rivas.

Sin embargo, hace un año es militante de Evópoli y será candidato a diputado por el distrito 6, que agrupa 26 comunas de la V Región, como La Ligua, Petorca, Quintero, Calera, Quillota, San Felipe, Villa Alemana y Quilpué.

En conversación con El Dínamo, el abanderado señaló que pese a su cercanía con Lily Pérez rechazó unirse a Amplitud. “¿Qué proponían? Ni sé, marihuana libre y matrimonio gay, cosas que para mí no tienen ninguna importancia“, argumentó.

“Hoy hay muchas banderas de lucha; que los niños, que los gays, que las minorías de no sé qué cosa, pero los adultos mayores son dos millones 880 mil y te pueden dar vuelta cualquier elección, nadie se acuerda de ellos”, se quejó.

Armas añadió que “no quiero tomar como lucha a los niños del Sename pero ¡1313 muertos! Al otro día teníamos el Bus de la Libertad, y al (Rolando) Jiménez y al pastor Soto -porque están los dos re locos- defendiendo una cuestión que es para minorías, no para mayorías, y con eso taparon todo lo del Sename. ¿Se han dado cuenta? Está todo tapado. En el verano, Chile se quema entero pero llegó Di Mondo y se acabó el problema”.

Luego profundizó en el matrimonio igualitario, pero se negó a la posibilidad de adopción homoparental porque “hay muchos estudios que yo he leído, como los de Camille Paglia, que habla de que los niños criados por parejas homosexuales no quedan bien, para nada, van mal“.

“Ella es lesbiana y pertenece a la Universidad de Yale, y está diciendo que el lesbianismo y homosexualismo no es para nada normal. Es una cosa contra natura. Yo no digo que esta gente esté loca, sino que lo que digo es que para mi forma de ver las cosas, porque yo creo que unión sexual produce un hijo poh. Pero entre gays y lesbianas no, tienen que usar otra persona. O sea, no es natural”, indicó.

El candidato a diputado también hizo una revisión del Gobierno de Sebastián Piñera y criticó que “la propia derecha no gobernó como debía. No se atrevió a gobernar, le dio vergüenza ser de derecha y a mí no me da vergüenza ser de derecha“.

“Uno imagina a la derecha como un tipo con un puro echado para atrás viendo las ganancias y a la izquierda como un tipo con un charango, con un pelo largo, bonito y tocando a Mercedes Sosa. Ésas son caricaturas“, puntualizó. 

También acusó que “los empresarios, quiero decirlo claramente, no son de derecha ni de izquierda. Los grandes empresarios no tienen idealismo político, tienen bolsillo. Ellos, con su forma de ser y como lo han hecho, están llevando este país al comunismo“.

“Hay muchos abusos de las empresas, como lo que pasó con Enel. No pusieron ni un vocero para decir lo que estaba pasando, les dio lo mismo porque tienen el control total. Si los empresarios quieren solo ganar plata, la gente se va a aburrir y este país se va a ir más al rojo“, precisó.

Armas también reflexionó sobre el comunismo y subrayó que “se abre como una forma de solucionar todo esto y eso es falso. Son encantadores de serpientes. Te lo puedo probar con la investigación del Sename. Mi amigo Ramón Farías (diputado PPD) se la juega, y la señorita (Camila) Vallejo, que había alegado, por las cúpulas del partido vota en contra de la investigación. No les creo nada”.

También destacó su propuesta para que los adultos mayores no paguen su entrada al teatro, porque “ahí van a ir todos, los pobres, los ricos; eso es integración. Los pobres no van a ir más al consultorio médico el fin de semana, porque van a tener con qué entretenerse yendo al teatro con sus señoras. Y los ricos van a ir, sin pagar, pero va a haber publicidad para ellos: autos Jaguars o Jeep, los que sean; entonces, esas empresas van a auspiciar y de ahí sacamos el dinero para financiarlo. Eso es integración“.

Sin embargo, no considera que la cultura sea centralista y desigual en distintas partes del país porque “al vivir en el campo o en el sur no necesitas ir al teatro porque ya es maravilloso estar ahí. Te vas al monte o no sé. Esto es para Santiago y las grandes ciudades”.

Si tú me decís que hay un señor ermitaño o en una montaña o que vive de sus patos en una granja, qué le va a interesar ir al teatro. Esos gallos son los más felices del mundo en general. Lo que yo necesito es que el santiaguino, el gallo de las ciudades o el que está en zonas rurales, en Los Andes, en San Felipe, pueda ir al teatro”, cerró.