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Paz Errázuriz y Alejandro Sieveking, los comprometidos artistas que premia el mundo de la cultura chilena

Por: El Desconcierto / Publicado: 25.08.2017
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La reconocida fotógrafa de calle recibió el Premio Nacional de las Artes, mientras que el prestigioso actor y dramaturgo se llevó el Premio Nacional de la Representación y Audiovisuales.

La fotógrafa Paz Errázuriz y el actor y dramaturgo Alejandro Sieveking ganaron esta edición de los premios nacionales de Artes y de la Representación y Audiovisuales, respectivamente, en un distinguido reconocimiento su aporte a la cultura nacional y al desarrollo del saber y de las artes.

La Ministra de Educación, Adriana Delpiano, anunció este viernes los nombres de los ganadores, quienes recibirán $18.125.000, una pensión vitalica mensual de 20 UTM (aproximadamente $880.000) y un diploma.

Los premios, que se otorgan desde 1942 y que tienen una entrega bianual, agrupan un total de 11 disciplinas: Literatura; Periodismo; Ciencias Exactas; Ciencias Naturales; Ciencias Aplicadas y Tecnológicas; Historia; Ciencias de la Educación; Artes Plásticas; Artes Musicales; Artes de la Representación y Audiovisuales, y de Humanidades y Ciencias Sociales.

Paz Errázuriz, la fotógrafa de calle

Tras estudiar en el Cambridge Institute of Education de Inglaterra en 1966​, Errázuriz ingresó a la Universidad Católica, donde egresó en 1972 como profesora de educación básica.

Su carrera en la fotografía comenzó a temprana edad y de manera autodidacta. En un primer momento se especializó en fotografía de niños para publicaciones sobre educación, pero luego se dedicó a la fotografía periodística, retratando los problemas de las clases más empobrecidad de Chile. En 1993 se perfeccionó en el International Center Of Photografy de Nueva York.

Paz Errázuriz fue cofundadora de la Asociación de Fotógrafos Independientes (AFI), entidad creada para documentar la vida en las calles durante la dictadura.

Entre sus obras más destacas figuran “La manzana de Adán” (1982), “El infarto del alma” (1992) y “Kawesqar: Los hijos de la mujer sol” (2005).

Alejandro Sieveking, sello del teatro crítico y reflexivo

Los primeros acercamientos con el mundo del teatro de Sieveking llegaron en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile. Por aquellos años participó en el Primer Festival de Aficionados de 1955, en el Teatro Antonio Varas, con la obra “Encuentro con las sombras”, y eso definió su camino, porque al año siguiente dejaría la carrera de Arquitectura para ingresar a la Escuela de Teatro de la misma casa de estudios.

Fue allí donde conoció a quienes mas tarde se convertirían en sus compañeros: Raúl Rivera, Franklin Caicedo, y también Víctor Jara, con quien conformaría una dupla creativa que conectó al teatro de vanguardia con el público popular, alejados de populismos y con un sentido crítico evidente.

Ambos lograron su consolidación, el primero como dramaturgo y el segundo como director teatral. De su trabajo nació “La Remolienda” (1965), una de las comedias nacionales más reconocidas de todos los tiempos.

Con la llegada de la dictadura, Alejandro emigró hacia Costa Rica junto a su esposa Bélgica Castro, quien también recibió el Premio Nacional de Artes de la Representación en 1995. En 1984, retornó al país para integrarse al equipo de guionistas de Televisión Nacional de Chile.

Dentro de sus obras destacan “Tres tristes tigres” (1967), “Peligro a 50 metros” (1968) y “Pequeños animales abatidos” (1974).

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