En vísperas del inicio del 72° período de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, invitó a los mandatarios y representantes afines a sus intereses a una cena en Nueva York este lunes 18 de septiembre.

Al encuentro acudieron el presidente de facto de Brasil, Michel Temer; el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos; el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela; y la vicepresidenta de Argentina, Gabriela Michetti. Pese a que el mandatario de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, también era parte de los comensales, la reciente crisis desatada en su país y que puso en jaque a la presidencia con el congreso, lo obligó a desistir del cónclave.

En la comida, Trump manifestó su preocupación por la “restauración plena de la democracia y las libertades políticas en Venezuela”, asegurando que su EE.UU. está “preparado para tomar acciones si el Gobierno de Venezuela persiste en el camino de imponer su autoridad sobre la gente de ese país, situación que considera “completamente inaceptable”.

El tenor de la hora y media conversación versó sobre el país sudamericano presidido por Nicolás Maduro. Y pese a que Venezuela se apronta para vivir las elecciones regionales en menos de tres semanas, con la participación de los partidos del oficialismo y la oposición, el presidente estadounidense insistió con que la nación era una “dictadura” con una “profunda y absoluta crisis”, al tiempo que exigió “elecciones democráticas y libres”.

En la reunión, Juan Manuel Santos, aseguró que “(los mandatarios presentes) Reiteramos al presidente Trump, se lo reiteré yo y los demás países también, que cualquier intervención militar no tendría ningún tipo de apoyo de América Latina”, afirmando que Colombia era el país “más interesado en que a Venezuela le vaya bien”.

Por su parte Michel Temer, de Brasil, secundó a su homólogo cafetero: “Todos quieren continuar la presión política para resolver, pero la presión diplomática. La gente no quiere una intervención”, señaló.

Ante las declaraciones de ambos mandatarios, el presidente de Bolivia, Evo Morales, celebró las declaraciones a través de su cuenta de Twitter, agregando que es “Lamentable cómo Trump, por una parte pide diálogo en Venezuela, y por otra, prepara las armas del intervencionismo. El golpismo fracasará”.