El ministro de Defensa, José Antonio Gómez, reiteró su respaldo al comandante en jefe del Ejército, Humberto Oviedo, y rechazó la idea de que existan pactos o estructuras de silencio al interior de las Fuerzas Armadas.

En conversación con La Tercera, manifestó que “hay que hacer una distinción que no es clara en el debate público. Las FF.AA., que son los actuales militares, tienen clara conciencia de lo que es la ley y la Constitución. Entienden que son instituciones obedientes, no deliberantes”.

A propósito de la carta que firmaron ex comandantes en jefe,  generales en retiro y familiares de los detenidos en Punta Peuco, Gómez subrayó que “no pertenecen a la institución” y llamó a reconocer que “la responsabilidad institucional de las FF.AA. en las violaciones a los derechos humanos, que los actuales mandos, los actuales miembros, el más antiguo tenía 13 años en 1973“.

“Si yo sigo culpando a las actuales FF.AA. de los delitos y crímenes cometidos por los antiguos militares, nunca voy a romper el nexo, y eso hace que alguna parte de los militares actuales sientan que están siendo atacados“, precisó.

El ministro insistió: “No quiero dejar de decirlo con claridad: no digo que no se reconozca la responsabilidad institucional, que va a perseguir a las instituciones por la vida entera, pero uno tiene que cortar el nexo de los criminales con las actuales instituciones”.

“No puedo afirmar si hay más o menos información en las instituciones, pero puedo decir que todo lo que se ha pedido, se ha entregado. Es imposible que exista documentación en las FF.AA. hoy día que esté oculta y que ese ocultamiento pudiera estar guardado por un secreto o circunstancia de silencio”, añadió.

Para el otrora candidato presidencial del Partido Radical -que perdió las primarias de la Nueva Mayoría ante Michelle Bachelet hace cuatro años- “tendría que haber en la estructura actual de la institución un silencio desde el que lleva el paquete, hasta el más alto funcionario“.

Gómez también se sinceró en la entrevista y tras puntualizar que “no hay contexto histórico que pueda justificar violaciones a los derechos humanos” relató: “Yo estaba en la Escuela Militar, me tuvieron amarrado, encapuchado, había una persona que no podría identificar que se acercaba y me agarraba a culatazos, me golpeaba, me tiraba al suelo, de repente apareció otro y le dijo ‘la próxima vez que te vea haciendo eso te voy a matar’. El otro defendiéndome a mí. Ese tipo que estaba haciendo eso conmigo estaba haciendo algo criminal, pero había otros que lo mandaban”.

“Es difícil y controvertido lo que voy a decir. ¿Qué le puedo pedir yo a alguien que tenía 18 o 20 años, a quien le ordenan cometer un acto criminal y que si no lo comete lo matan? No tengo ninguna posibilidad de condenarlo yo, pero eso no significa que no sea responsable, pero a lo mejor tiene una responsabilidad menor al otro”, agregó.