La lista de mujeres que denuncian haber sido acosadas sexualmente por el productor hollywoodense Harvey Weinstein no para de crecer, y ya son más de 40 las mujeres que han revelado episodios que incluyen acusaciones de abuso sexual y violación.

Este miércoles se sumó a ellas la actriz británica Lena Headey, reconocida por interpretar el papel de Cersei Lannister en la popular serie de HBO, Game of Thrones, quien a través de su cuenta de Twitter reveló dos desagradables episodios en que el ejecutivo intentó realizar avances y que fueron rechazados por ella.

El primero se remonta al año 2005. “La primera vez que vi a Harvey Weinstein fue en el Festival de Cine de Venecia, donde se presentaba la película ‘El secreto de los hermanos Grimm’ se exhibía en el festival, en cuyo rodaje sufrí un interminable bullying por parte del director Terry Gilliam”, contó la actriz.

La actriz cuenta que Harvey, quien era el productor de la cinta, la invitó a pasear por los canales. “Lo acompañé hasta que se detuvo y me hizo un comentario sugerente, un gesto, al que yo respondí con una risa porque estaba verdaderamente en shock. Recuerdo pensar que era una broma y decirle algo tipo ‘venga hombre, sería como besar a mi padre’. Así que nos fuimos a tomar algo con el resto del equipo y nunca más volvieron a llamarme para actuar en una película de Miramax”, agregó.

Luego, Headey agregó que el segundo episodio se desarrolló en Los Angeles. “Por alguna razón creía que nunca se atrevería a volver a intentar algo conmigo, no después de haberme reído en su cara y decirle que eso no iba a pasar ni en un millón de años. Pensé que respetaría el límite que le puse y que quizás sólo quería hablar conmigo de trabajo”.

Acordaron desayunar juntos, y en el encuentro hablaron sobre películas y cine, pero el tema cambió pronto. “Me hizo algunas preguntas por mi vida sentimental, pero yo derivé la conversación hacia algo menos personal. Después se fue al baño y cuando regresó me dijo ‘Subamos a la habitación, quiero pasarte un guión'”, relató la actriz.

“Caminamos hacia el ascensor y de repente algo pasó que puso todo mi cuerpo en alerta. Mientras subíamos le dije a Harvey: que no estaba interesada en otra cosa que en el trabajo, que por favor no pensara que subía con él por otros motivos. ‘No va a pasar nada’, le dije. No sé qué me llevó a hablar así en ese momento, pero sentía que tenía que hacerlo”, continuó Headey.

“A Harvey no le gustó esa reacción y la situación fue a peor. Se quedó en silencio. Furioso. Pero cuando salimos del ascensor, él caminó por detrás de mí con su mano sobre mi espalda sin decir una sola palabra. Me sentía totalmente indefensa”, detalló, y señaló que la situación terminó cuando él “intentó abrir su habitación con la tarjeta pero no funcionaba, y aquello terminó por enojarlo. Así que me acompañó de nuevo al ascensor agarrándome del brazo, pidió que trajeran mi coche y me susurró al oído: ‘No le digas a nadie nada sobre esto. Ni a tu manager ni a tu agente’. Entonces me senté dentro y rompí a llorar”, concluyó Headey.