La ganadora del Oscar Lupita Nyong’o relató a The New York Times la experiencia de acoso sexual vivida junto al productor estadounidense Harvey Weinstein. Un relato estremecedor que da cuenta de las lógicas de abuso e insinuaciones con las que debieron lidiar decenas de mujeres del espectáculo.

“Un intermediario me lo presentó como ‘el productor de Hollywood más poderoso’. Como una aspirante a actriz, por supuesto que estaba ansiosa de conocer personas de la industria”. Sin embargo una productora se le acercó y le dijo en secreto ‘él es una buena persona para conocer el negocio, pero ten cuidado, puede ser un abusador'”, señaló la actriz.

Poco tiempo, Harvey la invitó a la proyección de una película “en familia” en su casa. La joven aceptó y el productor le insistió previamente, en un restaurante, que accediera a tomarse un vodka con bebida, pero ella se negó. Al llegar a la casa, pocos minutos después, Weinsten la llevó a su habitación con la excusa de “mostrarle algo” y le dijo que pretendía ofrecerle un masaje. 

“En un principio pensé que me estaba bromeando, pero no. Desde el primer momento que lo conocí me sentí insegura. Entré en pánico un poco y pensé rápidamente en ofrecerle a él un masaje: Eso me daría el control físico de saber exactamente donde estaban sus manos todo el tiempo”, sostuvo.

El productor dijo manifestó que quería sacarse los pantalones y, aunque la actriz le pidió que no lo hiciera, insistió. “Si no vamos a ver la película, de verdad que debería volver a la escuela”, le dijo. El productor le enrostró su terquedad y ella se mostró de acuerdo, “con una risa fácil, tratando de salir de la situación de forma segura”.

Meses después, Weinstein volvió a contactarla para invitarla a cenar y se mostró molesto porque la actriz decidió no tomar una bebida alcohólica. Sin embargo, el productor decidió ir al grano: “Cortemos el rollo. Tengo una habitación privada arriba donde podemos tomar el resto de la cena (…) Quedé pasmada. Le dije que prefería comer en el restaurante. Me dijo que no fuera tan naïve, que si quería ser una actriz tenía que estar dispuesta a hacer este tipo de cosas”.

Sin embargo, Lupita reiteró su rechazo: “Con todo respeto, no sería capaz de dormir por la noche si hiciera lo que me pide, así que debo pasar”, a lo que él respondió: “No sé tu carrera, pero tu estarás bien”.

Tras obtener el Oscar como Mejor Actriz de Reparto por su rol en 12 años de esclavitud, la actriz volvió a encontrarse con el productor: “Me dijo que no se podía creer lo rápido que había llegado donde estaba, y que me había tratado muy mal en el pasado. Estaba avergonzado de sus acciones y prometió respetarme en el futuro. Se lo agradecí y me fui. Pero me hice una promesa a mí misma, no trabajar nunca con Harvey Weinstein”.

De hecho, el Weinstein volvió a contactarla para ofrecerle un papel, pero ella lo rechazó.

Ese fue el último encuentro personal con Harvey Weinstein. Lo comparto ahora porque ahora sé lo que no supe entonces. Yo fui parte de una comunidad creciente de mujeres que lidiaron en secreto con el acoso de Harvey Weinstein”, cerró.