En la entrevista el sociólogo (Revolución Democrática) es bastante critico con su conglomerado. Sobre el Frente Amplio (FA) plantea que este “es un grupo todavía dirigido por la élite, o sea, por los grupos más cercanos a los fundadores”. Asimismo, profundiza diciendo que no existe unidad entre los partidos que lo conforman, haciendo un llamado abierto a trabajar en pos de una visión de futuro y no sólo coyuntural.

Para el académico es vital que el FA construya política en un marco en democracia participativa donde la ciudadanía tenga más presencia. “Además creo que hay que abandonar la organización que tuvo el PC en la que los representantes eran electos desde la dirección. En una coalición democrática, se debe elegir desde las bases”, fundamenta.

Por lo mismo, considera que “el FA tiene la tarea de abrirse a las clases populares, dejar de ser una organización de capas medias dirigida fundamentalmente por profesionales”.

El sociólogo argumenta que unos de los desafíos centrales del FA debe ser impulsar un proceso constituyente democrático. “El FA debe tomar la Constitución como uno de sus temas fundamentales, hay que gritarlo aunque el grito sea despoblado. De otro modo, ese tema se hunde en el silencio”, declara.

En la misma linea, valora los avances en el gobierno de Bachelet, pero plantea que el peor error de la NM fue “haber iniciado el proceso de discusión constitucional y haberlo paralizado”. El Premio Nacional argumenta que posiblemente el gobierno no confiaba en la Asamblea Constituyente, pero “si tenían otras fórmulas debieron plantearlas. El silencio es para las dictaduras”.

El FA debe hacer lo que no hizo la NM, que es hablar sobre los temas del futuro, aunque no estén por realizarse mañana. Hablar de ellos es el único modo de que se tengan presentes”, propone.