A partir del 28 de noviembre del año pasado, el gestor de facturas en la Unidad de Compras del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, José Miguel Lucero, comenzó a recibir amenazas contra su vida.

“Muerte al fleto Lucero”, consignaba un mensaje escrito con recortes de revistas que alguien dejó en su escritorio. El papel estaba clavado con un cuchillo en la mesa y también encontró rayados en la pantalla de su computador. Había comenzado a trabajar en febrero de 2016, sin pensar que al interior del ministerio tendría que enfrentarse a la homofobia.

Hoy el caso es investigado por el Ministerio Público. Sin embargo, antes de recibir el anónimo, José Miguel había lidiado con gritos y descalificaciones de quien es indicado como su agresor directo: Manuel O, un dirigente de la Asociación de funcionarios.

Un día, Lucero tomaba té con su pareja cuando intentó buscar un libro en su mochila. Ahí se percató de que había un mal olor y se encontró con decenas de papel higiénico con excrementos, sin que pudiera asimilar lo que estaba ocurriendo. Luego de tomar fotografías, llamó a su jefe directo y se reunieron para dar inicio a un sumario.

Según consigna El Mostrador, José Miguel vivió acoso laboral y burlas por su homosexualidad desde que llegó al trabajo, por parte de Manuel O. El acoso le provocó angustia, insomnio, estrés y licencias.

“Esta es la última advertencia, no abrá otra carta (SIC). Ándate de la Segpres o te vamos a matar, conocemos todo cobre ti, te queremos muerto, con nosotros no se juega maricón reculiao, donde te pillemos te matamos reconcha de tu madre, te queremos bien muerto y lejos de aquí, eres una mierda de persona”, fue uno de los mensajes que recibió antes de la amenaza con el cuchillo.

Sin embargo, el sumario iniciado no llegó a ninguna conclusión y él jamás fue citado. En siete meses de investigación interna, Lucero no recibió más apoyo que ser trasladado de piso, aún enfrentando diariamente a su agresor.

Por su parte, desde el Ministerio Secretaría General de la Presidencia aseguraron que se tomó conocimiento de la denuncia por “acoso laboral”, que se llevó adelante un sumario sin éxito y se resguardó al trabajador. También pusieron los antecedentes a disposición de la PDI y el Ministerio Público, instruyendo una nueva investigación sumaria en curso.

En tanto, Lucero no quiso comentar el hecho y confirmó que “hay una investigación que está llevando adelante la Fiscalía y que tienen un trasfondo homofóbico”.