Durante esta semana, la actriz Rose McGowan publicó sus memorias y detalló el abuso sexual que sufrió de parte del ex productor de cine Harvey Weinstein. La artista acusa al ex empresario de Hollywood de violación. Sin embargo, a través de una carta de su abogado Ben Brafman, este respondió que solo se trataba de difamaciones. 

“En general, Harvey Weinstein y sus abogados se han abstenido de criticar públicamente a cualquier mujer que haya hecho acusaciones de agresión sexual contra el señor Weinstein pese a la abundancia de pruebas que demostrarían la evidente falsedad de estas afirmaciones”, dice el escrito.

Además, acusó a la actriz de “promocionar su nuevo libro” a través de su denuncia y recalcaron que “ha sido imposible permanecer callados mientras ella trata de difamar al señor Weinstein con una atrevida mentira que es desmentida no sólo por el propio señor Weinstein sino por al menos dos testigos”.

Por su parte, McGowan respondió a través de su representante que su discurso no solo es una afrenta contra ella “sino contra los cientos de mujeres que han dado un paso al frente con sus historias de acoso, abuso sexual y violación perpetrada por el señor Weinstein y otros como él. Este es un triste, patético, anticuado y sexista intento de desvirtuar la obvia verdad”.

En la publicación, la actriz cuenta los hechos que ocurrieron cuando ella tenía 23 años. Weinstein la citó a un restaurante y luego trasladó el encuentro a la habitación de su hotel. Tras media hora de conversación, el productor la obligó a tener sexo.

“Me sentí muy sucia. Me habían violado y estaba triste hasta en lo más profundo de mi ser. Me quedé pensando en cómo había estado sentado detrás de mí en el cine la noche antes de que sucediera. Eso hizo, no como que fuera mi responsabilidad exactamente, pero como si hubiera tenido algo que ver en tentarle (…) Eso me hizo sentir incluso más enferma y sucia”, detalló.

Más tarde, el empresario le dio US$ 100.000 con la condición de que no lo denunciara, un método que Weinstein utilizó con otras de sus víctimas, pagando por su silencio. 

Los artículos aparecidos en The New York Times desnudaron las denuncias en su contra y evidenciaron que pasó casi tres décadas acosando y abusando a decenas de mujeres de la industria.