Dos meses encarcelados cumplirán este 12 de febrero dos periodistas de la agencia Reuters que se encontraban en Birmania investigando la matanza de personas pertenecientes al grupo étnico musulmán rohinyá atribuida presuntamente al ejercito birmano.

Los comunicadores de nombre Wa Lone, de 31 años y Kyaw Soe Oo, de 27 años están acusados de poseer documentos relacionados con las operaciones con las fuerzas de seguridad en el estado de Rakaín (Oeste de Birmania). De esta manera, por su investigación se les atribuye la vulneración del “secreto de Estado”.

Tanto la Organización de Naciones Unidas como varios otros países se han referido a los hechos que supuestamente ocurren en el país y de paso pidiendo la libertad de los periodistas. “No puede excluir la posibilidad de actos de genocidio”, declaró hace unas semanas el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Igualmente, según cifras de Médicos sin Fronteras, en dos meses murieron alrededor de siete mil personas del pueblo rohinyá. 

La investigación de los periodistas antes de su detención alcanzó a exponer fotografías de la matanza, donde es posible observar hombres esposados, pilas de muertos en fosas e incluso una persona decapitada. Asimismo, los comunicadores lograron hablar con lugareños budistas que habrían participado junto a los soldados en una de las masacres

Por su parte, la agencia de noticias mantiene la posición de fueron encarcelados debido a los hechos que se estaban develando. “La investigación de Reuters sobre la masacre incitó a la policía birmana a detener a los dos reporteros”, declararon, siendo la primera vez que se refieren al tema desde ocurridos los hechos.

Cabe destacar que el gobierno birmano es liberado por Aung San Suu Kyi, quien recibió el Premio Nobel de la Paz en 1991. Igualmente, el país destaca en la escena internacional por distintas vuleneraciones a periodistas y su trabajo. Es más, se encuentra en el puesto 131 de 180 en el ranking de libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras.