Emiliano Arias, jefe de la Fiscalía Regional de O’Higgins, ingresó un escrito ante el Juzgado de Garantía de Rancagua para solicitar la formalización de Sebastián Dávalos en el marco del caso Caval.

Será la primera vez que el hijo de la Mandataria es formalizado por esta causa. La solicitud del persecutor busca que Dávalos sea formalizado por su eventual participación y responsabilidad en el delito de estafa.

Una de las acusaciones se fundamenta en el pago del empresario y dueño de la empresa Graneles de Chile, Gonzalo Vial Concha, quien pagó $1.200 millones a Caval por servicios que habrían sido “plagiados” a Cochilco, entre los años 2012 y 2013.

Según la versión presentada por el empresario en su acción legal, Natalia Compagnon le habría ofrecido su asesoría en temas de gestión inmobiliaria vía telefónica, lo que terminó en una serie de reuniones.

“De acuerdo a como me fue presentada, (Caval) estaba constituida por un equipo multidisciplinario de profesionales de primer nivel“, aseguró.

A dichas reuniones comenzó a asistir Mauricio Valero, socio de Compagnon, quien habría comenzado a ofrecerle “realizar gestiones y trámites de dudosa legitimidad ante diversos servicios públicos, tales como el SII”.

El primer contrato celebrado en 2012 involucró tres pagos de $54 millones a cambio de una serie de servicios de asesorías. También se realizaron ocho informes técnicos por un total de $1.000 millones, entre los que habría detectado copias exactas de otros trabajos publicados en Internet ajenos a Caval. Los informes se encontraban publicados en portales como Cochilco y Expomin.

En este escenario, Arias decidió pedir la reformalización de Compagnon y su ex socio, Mauricio Valero. Por su parte, el ex asesor señaló que “no corresponden a la asesoría que en ella se expresa, esto por Natalia Compagnon decidió que su marido emitiera boletas con dicha glosa por los trabajos que efectuaba para Gonzalo Vial ya que él aún se desempeñaba en un cargo de gobierno”.