Se suponía que este miércoles, la Corte Suprema daría a conocer su decisión con respecto al futuro judicial de Sebastián Dávalos en la arista principal del caso Caval, y si decidía ratificar o rechazar la determinación de enero pasado en que la Corte de Apelaciones decidió suspender definitivamente el proceso en su contra por falta de pruebas.

En dicha arista, el hijo de la ex presidenta Michelle Bachelet era investigado por los delitos de tráfico de influencias, revelación de secreto, uso de información privilegiada y negociación incompatible, en los que habría incurrido durante el proceso de compraventa de los tres predios en la comuna de Machalí y en el que formó parte a través de Caval, empresa en la que también participaba su esposa Natalia Compagnon.

Y por esos días, tras la decisión de la Corte de Apelaciones, Dávalos se mostró triunfante, aludió a una supuesta persecución del Ministerio Público y declaró que “no me extrañaría que la muy corrupta Fiscalía trate de formalizarme por un delito inexistente a modo de represalia“. “El caso Caval dejó de ser hace mucho tiempo un caso penal y es a todas luces un caso político, en el que se nos ha enjuiciado y sentenciado comunicacionalmente a mí y mi familia, sin existir juicio alguno”, agregó.

Pero ahora el estado de Dávalos quedó en vilo luego de que el máximo tribunal decidiera aplazar hasta el próximo lunes 26 de marzo la decisión. Sin embargo, a la salida de la audiencia en que se comunicó del asunto, Dávalos debió agachar la cabeza y pedir disculpas por sus declaraciones previas.

Si el fiscal nacional y los profesionales del Ministerio Público se sintieron ofendidos con mis declaraciones les ofrezco mis más sentidas disculpas, pero al mismo tiempo les pido que investigan este caso en todo sentido… Las filtraciones son un delito y deben ser investigadas”, dijo.

Eso sí, en caso de que el próximo lunes se cierre esta investigación y proceso en su contra, los problemas de Dávalos con la justicia no terminarían ahí. Esto porque a partir del caso Caval se abrieron una serie de aristas, entre ellas la de los informes copiados que la consultora le habría vendido al empresario Gonzalo Vial Concha y por los que se le acusa del delito de estafa reiterada, por el que tiene una audiencia fijada para el próximo 28 de marzo.