Facebook enfrenta una de las peores crisis desde su fundación, hace 14 años. Tras una serie de investigados, promovidas en Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europa, se conoció el mayor escándalo de filtración de datos para uso electoral hasta ahora. 

Se trata del acceso masivo a la información de cincuenta millones de usuarios, protagonizada por la consultora Cambridge Analytica para ayudar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a ganar la elección. Tras el hallazgo, la compañía digital ha perdido más de 60 millones de dólares en la Bolsa y comienza a sentir la crisis interna.

Ayer, congresistas republicanos y demócratas exigieron la presencia de Mark Zuckerberg para que explique por qué permitió la filtración masiva de datos personales. Por su parte, el Parlamento británico y europeo anunciaron que se abrirán nuevas investigaciones para detectar presuntas irregularidades.

La Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) abrió una investigación contra Facebook que podría significarle una multa millonaria: 40 mil dólares diarios por cada violación del acuerdo de confidencialidad. 

La empresa de análisis de datos Cambridge Analytica habría tenido acceso en 2014 a los datos recopilados por la red social, lo que supone una violación de las condiciones de confidencialidad de la compañía.

La información habría sido utilizada para desarrollar un programa informático que buscaba predecir las decisiones de los votantes para luego influir en ellas. Esta no es la primera vez que Facebook es involucrado en una polémica sobre las elecciones, ya que en los últimos meses la empresa también ha enfrentado acusaciones por difusión de noticias falsas que podrían haber afectado la intención de voto.

Durante el mes de noviembre, Facebook y el buscador de Google se comprometieron a tomar medidas para detener la difusión de noticias de origen dudoso, limitando su publicidad. Por su parte, desde la red social han rechazado las acusaciones, pero Cambridge Analytica admitió que tuvo acceso a los datos de sus usuarios, lo que solo podría haber ocurrido tras un robo de información o violando sus normas.

Desde el Parlamento británico y la Eurocámara también pretenden convocar a Zuckbergerg para escuchar sus explicaciones sobre los vínculos de su empresa y Cambridge Analytica, de la que es inversor el exjefe de la campaña de Trump en 2016, Steve Bannon.

“Ha llegado el momento de escuchar a un alto ejecutivo de Facebook con la suficiente autoridad para explicar este fracaso estrepitoso”, señaló Damien Collins, el diputado que preside el comité británico.

Por su parte, el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, escribió en su cuenta de Twitter: “Invitamos a Mark Zuckerberg al Parlamento Europeo. Facebook necesita aclarar ante los representantes de 500 millones de europeos el hecho de que los datos personales no fueron usados para manipular la democracia”.