Han pasado más de dos meses desde que el obispo de Osorno, Juan Barros, fuera el centro de la polémica durante la visita del Papa Francisco a Chile. Esto por las denuncias de encubrimiento de los delitos de abusos del sacerdote Fernando Karadima que existen en su contra.

El conflicto escaló a tal punto que el Sumo Pontífice ordenó una investigación al arzobispo de Malta, Charles Scicluna, sobre estas denuncias.

A pesar de esto, el obispo Barros reapareció este domingo oficiando una misa de domingo de ramos en la catedral de San Mateo en Osorno, iniciando de esta forma la semana santa ante más de 250 personas.

A diferencia de otras apariciones públicas de Barros, en esta ocasión no hubo manifestaciones en su contra. A la salida, el obispo evitó referirse a la investigación de monseñor Scicluna, y solo pidió que estos días fueran “de oración, de reflexión, de una vida más cristiana”, según informó Bío Bío.