Durante el pasado miércoles, la Agrupación Viña Transparente acusó a la alcaldesa Virginia Reginato y a los concejales del municipio de “notable abandono de deberes”, por su presunta responsabilidad en el millonario déficit en las finanzas.

El abogado Javier Gómez explicó que una de las causas que motiva la acusación es la aprobación de presupuestos deficitarios con antecedentes falsificados. A través de un documento de más de 20 páginas, argumentaron que existió falta de probidad y ocultamiento del déficit financiero. No solo de Reginato, sino también de los concejales  Jaime Varas, Pamela Hodar, Macarena Urenda, Rodrigo Kopaitic y Laura Gianicci.

El concejal comunista Víctor Andaur fue el único que no fue incluido en la solicitud, debido a que ha rechazado cada presupuesto municipal, acusando poca transparencia en el proceso. También acusó la subida exponencial en los gastos del erario comunal en año de elecciones.

Según la Comisión de Finanzas del Concejo de Viña del Mar, la deuda ascendía a los 13.456 millones de pesos hasta noviembre de 2017. Esto, pese a los contundentes ingresos con los que cuenta el municipio, que en 2017 recibió más de 25 mil millones de parte del Casino y la concesión del Festival supera -anualmente- los mil millones.

Las acusaciones apuntan al pago de horas extras a directivos y funcionarios, un gasto que solo en 2017 significó para el municipio un costo cercano a los 3.000 millones de pesos. De hecho, entre enero y diciembre de 2017, los funcionarios de planta de la municipalidad habrían realizado 879.428 horas extras. Esto quiere decir que, en promedio, cada uno de los trabajadores realizó 107,9 horas mensuales, con 27 a la semana.

La resolución del Tribunal Electoral al respecto se dictará en un plazo de 6 meses.