En el marco de los 50 años del mayo francés, el Presidente Sebastián Piñera publicó en su cuenta de Twitter uno de los comentarios más ideológicos en lo que va de su mandato, donde aseguró que en aquel período histórico los jóvenes se manifestaban por “amor a la libertad”.

Tras utilizar las principales consignas de la ola de protestas que sacudió Paris en 1968, el mandatario acusó que actualmente los estudiantes están por “prohibir o restringir las libertades de las personas”.

Las palabras de Piñera han causado molestia principalmente al interior del movimiento secundario y universitario. Una de las voces más tajantes en su contra es la de Bárbara Brito, principal dirigente del movimiento trotskista en Chile y militante del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR).

En sus redes sociales, la ex vicepresidenta de la Fech publicó algunos fragmentos del libro “Cuando Obreros y Estudiantes desafiaron el poder” (Ediciones IPS, 2008), una compilación de los historiadores y sociólogos frances X. Vigna, J. Kergoat, J.B. Thomas y B. Benard.

En aquellos textos se puede apreciar la fuerte vínculo de los estudiantes con el movimiento obrero, y que en sus intenciones más profundas estaba la necesidad de poner en jaque a las clases dominantes y el poder, poco que ver con las ideas liberales que planteaba Piñera.