El Movimiento 5 Estrellas (M5S) y la Liga Norte cerraron una acuerdo de gobierno definitivo, 70 días después de las elecciones en Italia, basado en dos programas electorales de corte antiestablishment y euroescéptico.

El documento, de 58 páginas y 23 puntos clave, no tiene precedentes en Europa y señala puntos que van desde la expulsión de 500.000 inmigrantes irregulares a la bajada de impuestos radical con una suerte de tarifa plana de IRPF, la introducción de una renta básica de ciudadanía de 780 euros mensuales (medida estrella del M5S), o subvenciones para guarderías solo para familias italianas.

El líder de M5S, Luigi Di Maio, se congratuló este viernes por el acuerdo alcanzado. “Hemos trabajado durante más de 70 días para llegar hasta aquí y proponer todo lo que habíamos dicho juntos en campaña electoral. Ahora, este fin de semana, nuestros activistas y nuestros portavoces estarán en las calles de Italia para hacer conocer el contenido del programa”, anunció.

El pacto ha despertado la inquietud de los mercados y ha disparado la prima de riesgo hasta 160 puntos, el doble que la española. Eso, porque incluye medidas como renegociar la contribución italiana al presupuesto europeo y algunos tratados como el de Dublín. Aunque asegura la permanencia de Italia en la OTAN, buscará una apertura comercial y militar a Rusia.

El último interrogante por conocer ahora es quién será el nuevo primer ministro.

Filtración alarmante

El acuerdo llega después de que esta semana se filtrara un documento que planteaba introducir “un procedimiento de naturaleza técnica y jurídica que permita a los estados miembros retirarse de la unión monetaria de forma que puedan recuperar su soberanía, o quedar fuera de la moneda única con una cláusula opt-out permanente”. Además, pedía renegociar los tratados de la Unión Europea, entre ellos el Pacto de Estabilidad, que considera “insostenible desde el punto de vista económico y social”, y que el Banco Central Europeo (BCE) cancele 250.000 millones en títulos de la deuda italiana.

En materia internacional proponía la retirada de la sanciones comerciales en Rusia, que dejaría de ser considerada una “amenaza” para pasar a ser un “socio económico y comercial” e “interlocutor estratégico con el objetivo de resolver las crisis regionales de Siria, Libia y Yemen”.

La filtración disparó las alarmas de Bruselas. Sin embargo, los negociadores y líderes de ambos grupos aseguraron que sería “una locura abandonar [la Unión Europea] al momento de la verdad.