Unos 50 casos de víctimas de abusos sexuales a menores por parte de la Iglesia habrían sido remitidos a la Fiscalía Nacional procedentes de las fiscalías regionales desde el pasado miércoles, cuando la Unidad de Delitos Sexuales y de Derechos Humanos de la Fiscalía Nacional envió una solicitud a los fiscales regionales del país para que remitan dicha información. “Esto, para que, conociendo los casos que tenemos de Arica a Punta Arenas, los pueda incluir en el requerimiento de información al Vaticano”. Así explicó Luis Torres, director de dicha Unidad del Ministerio Público. Desde la Fiscalía Nacional informaron que luego de reunir los antecedentes en el país, el propósito es enviar el requerimiento al Vaticano, a través de la Unidad de Cooperación Internacional y Extradiciones (Uciex), hacia fines de la próxima semana.

Actualmente, se investigan los delito que involucran a religiosos y miembros en tres regiones: Rancagua, El Maule y en la zona metropolitana sur.

Las cifra,  publicadas por La Tercera, no son aún exactas e incluyen las 35 víctimas de los colegios maristas (que ve la Fiscalía Sur). Para Torres, con la petición a las fiscalías regionales el Ministerio Público busca “poder dimensionar la magnitud de este tipo de investigaciones y luego poder pedir la información que sea necesaria [al Vaticano]”.

Además, agregó que los antecedentes servirán para “tener un registro e ir generando desde la Unidad Especializada (de Delitos Sexuales) herramientas de apoyo para estas investigaciones que no son fáciles, (debido a que) están en un contexto complejo, donde está involucrado el derecho canónico y reglas especiales”. Para él, hoy existe un desafío: “Mirar esto como una cuestión mucho más compleja que el caso a caso”, y agregó que “el efecto que va a producir que la fiscalía se haya definido por investigar este tipo de casos puede significar, a lo mejor, un aumento en las denuncias”.

Comisión de la Verdad

Los enviados del Papa a Osorno Charles Scicluna y Jordi Bertomeu se reunieron este jueves con la Agrupación Laicos y Laicas de Osorno en la que aprovecharon la instancia para transmitir el arrepentimiento del Pontífice por sus comentarios de 2015, cuando calificó de”tontos y zurdos” a los críticos del obispo Barros.

Además, Bertomeu aseguró que sería posible crear un símil de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación para ayudar a los obispos a que puedan recoger la verdad: “Podría ser, pero en el fondo no será la única solución, acá hay buenos profesionales del derecho que puedan trabajar, que puedan actuar y acoger a las víctimas (…) que ayuden, es un deber que tienen, que informen a las víctimas de sus derechos de denunciar civilmente sus abusos”, sostuvo Bertomeu.