Se cuenta una parte de la historia, en la que Carlos Carmona queda como inocente. Eso es lo que sostiene el grupo de mujeres que este martes llegaron hasta la Fech para prestar apoyo a Sofía Brito, la joven que denunció al ex presidente del Tribunal Constitucional de acoso y abuso sexual.

Esto en relación a la filtración publicada por La Tercera en la que se cuentan los secretos del sumario contra el abogado y profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, la que estuvo en toma durante un par de meses.

“Ningún medio de comunicación debe revictimizar a nadie, ni limpiar la imagen de nadie. Somos conscientes que una persona que se ha demostrado que cometió abuso y acoso sexual debe irse de una universidad”, señaló Kena Lorenzini.

La misma activista de Corporación Humanas  y fotógrafa fue tajante y señaló que “el filtrar información para que alguien mire con más liviandad lo que pasó y ponga en duda lo que le pasó a Sofía, habla de la poca comprensión que tiene la elite de este país de lo que está pasando y en eso tenemos que ser intransigentes: La violencia sexual a nuestras estudiantes, funcionarias y mujeres en la calle no puede ser tolerada”.

Por su parte, Sofía Brito destacó que lo importante de esta situación es que esto no vuelva a pasar: “Ojalá que nunca una mujer vuelva a sufrir acoso sexual en su espacio educacional o laboral, ojalá también que cuando tenga que denunciar estos casos de violencia que ha vivido no sea víctima de un proceso traumático, de una nueva revictimización por parte de los medios de comunicación en un caso que ya está cerrado, un caso que ya determinó que hay acoso sexual y laboral y ya tiene una resolución”.

La estudiante indicó que la señal que se quiere dar a las mujeres es que sigan denunciando, que no se queden calladas y que “lo que queremos es erradicar la violencia de género y esperamos que el periodismo chileno esté al altura de esto”.

En tanto, Laura Albornoz, ex ministra del Sernam durante el primer gobierno de Bachelet, argumentó que ella identifica dos errores en la nota La Tercera: “Entregar información que puede ser reservada y afectar a una eventual víctima de la exposición pública y en segundo lugar, que los medios puedan cercenar y colocar con sus propios criterios información que deja a la víctima en una situación desequilibrada”.

Esto último, en relación a la publicación de algunos textos de WhatsApp y la selección que se hizo fue la de dejar contenido que relativizaba la culpabilidad del inculpado.

“Nos preocupa que hayan mujeres que se encuentran en situación de indefensión. En Chile hemos tenido que observar que son las víctimas las que han llevado los casos contra la Iglesia Católica, son las víctimas las que llevan adelante los procesos en contra de los agresores“, sentenció.