Su paso por el Instituto Nacional es parte de varios de sus relatos, en los que cuestiona, reflexiona, destruye y reconstruye lo aprendido y perdido en la educación publica que le entregó el emblemático establecimiento.  Hablamos de Alejandro Zambra, el escritor que en su obra se conjugan la poesía, novela, ensayo y hasta el guión.

Y es justamente una de las obras del autor radicado en México lo que lo hizo dar una entrevista a La Segunda, ya que el 2 de agosto se reestrenará en nuestro país “Democracia”, un montaje teatral que esta basado en su libro “Facsímil” (2014).

Es en ese marco que el escritor de “Bonsái” (2006), que también fue adaptado pero esta vez al formato cinematográfico en 2011, vuelve a visitar en su memoria el paso por el instituto ubicado en Arturo Prat 33.

“La idea de la hombría es ridícula y confusa”, reflexiona Zambra sobre el relato llamado “Instituto Nacional” de “Mis Documentos” (2013), consultado sobre una de las frases que escribió en la que sincera que “recuerdo que nunca nos quejábamos. Que cosa tan tonta era quejarse”.

“La masculinidad está en crisis y en transformación constante. El estoicismo del que hablo en ese relato es falso o tramposo, porque está hecho de represión”, se cuestiona el escritor de ahora 42 años que también mira para atrás la influencia en su vida que tuvo el Nacional, al ser un colegio solo de hombres.

Y según él mismo sostiene, y queda demostrado en sus libros, “estudiar en ese lugar me cambio la vida totalmente , no creo que el colegio deba influir tanto en la vida de los niños, pero así fue en mi caso“. Pero ojo, porque esto no es necesariamente positivo. En ningún caso es una apología.

“Ese espíritu crítico se volvió luego característico y creo que no se ha perdido, porque muchos estudiantes saben que la existencia de colegios fiscales segregados por género ya no se sostiene y que más temprano que tarde el instituto debe cambiar radicalmente”.