La violencia que desde el pasado mes de abril acecha Nicaragua y que ya ha dejado 448 personas, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, ha detonado la migración de miles de nicaragüenses que huyen de la violencia y la represión del gobierno de Daniel Ortega y de los grupos paramilitares. Los migrantes buscan refugio en los países vecinos, especialmente en Costa Rica, pasando por localidades fronterizas como la Trocha de los Chiles y La Guacimada.

Según informó la prensa local, la Dirección de Migración y Extranjería de Costa Rica reportó que “el número de solicitudes de refugio es exorbitante” en lo que va del año y el 68% de estas corresponden a nicaragüenses, el triple que las de venezolanos. La institución confirmó que en lo que va del año se incrementó 188 veces los pedidos de solicitud de refugio nicaragüenses. De hecho, el organismo aseveró que actualmente las citas para los trámites migratorios se están otorgando recién para octubre.

Una vez asignadas, las personas se deben dirigir a Migraciones y llenar un formulario, y recién ahí son registradas como “solicitantes de refugio”. Ese podría ser el motivo principal por el cual la cifra registrada de 7.993 solicitantes de refugio nicaragüenses podría ser mucho más elevada, ya que por el momento son varios los migrantes que, por los tiempos extensos entre un proceso y otro, no han sido registrados aún.

La canciller de Costa Rica, Epsy Campbell, dijo que se estima que cerca 3.000 nicaragüenses cruzan por semana a su país desde que empezaron las protestas. “Hay un aumento que podría llegar a una crisis. Si llegamos a 5.000 personas que ingresan por semana, estaríamos hablando de crisis”, señaló.

El Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos (Cenidh), señaló a Costa Rica como el principal destino al que se dirigen los migrantes, seguido por Panamá, Estados Unidos y España. Además, desde la organización, indicaron que en su mayoría son los jóvenes los que debido a las amenazas de muerte y los asedios policiales y paramilitares son obligados a desplazarse.

Los migrantes optan por tramitar su visa en la embajada costarricense o bien, atravesar la frontera por pasos no habilitados. La elección que elige la mayoría ya que tramitar la documentación conlleva riesgos a la hora de tramitar el pasaporte o de pasar por el control de migraciones.