El fútbol femenino está creciendo y Paula Navarro lo sabe. La DT de Santiago Morning acaba de liderar una exitosa campaña que se cerró con el título durante el pasado sábado en el Estadio Nacional, ante 3 mil personas.

“Y con más difusión, tendríamos más. Se generó un ambiente muy familiar. Había muchos niños disfrutando, sin violencia, sin discriminación. Fue una fiesta. Todo eso es independiente del título, que es lindo, porque los técnicos somos evaluados por los resultados. Nadie quiere perder. Eso sirve para validarse, pero lo que se está viviendo es más potente”, describe la entrenadora.

En entrevista con La Tercera, Navarro cuenta cuenta que uno de los problemas del fútbol chileno se relaciona con la idea de los entrenadores de que no pueden hacer otras cosas: “Es súper importante que el líder demuestre que hace de todo. No que se quede con las manos en los bolsillos. Que no menosprecie los otros trabajos. No me quejo, lo hago porque me gusta. Soy detallista. Hago que se sientan cómodas para que no haya excusas”, explica.

Para Paula ha sido año movido e intenso, aunque los esfuerzos valieron la pena: “Soy una mujer luchadora, perserverante, que no me iba a dejar botar por la gente a la que no le gustara mi trabajo. Me propuse que eso no me iba a derrumbar. La vida tiene matices”.

A mediados de año, Paula tuvo la oportunidad de ser la DT del equipo masculino del “Chago”, pero algunos jugadores se mostraron en contra. Finalmente, fue nombrada como ayudante del entrenador durante el primer semestre. La polémica puso sobre la mesa la discusión sobre el liderazgo de las mujeres en el fútbol.

A meses de lo ocurrido, Navarro asegura que “tampoco quise forzar la situación. Soy una mujer de fútbol y sé cómo funciona. Si fracasaba, no me iban a cuestionar por mi capacidad, sino porque era mujer. No era el momento. Estuve en el camarín, viví lo que significa. Ahora lo puedo decir. Para correr, hay que saber caminar y trotar. No era el momento”.

La entrenadora asegura que en el fútbol masculino hay códigos diferentes, pero precisa que “muchos piensan que andan todos desnudos y es falso. Ni en los de hombres ni en los de mujeres. Nadie anda paseando. Ellos tienen un poco más de recursos y por eso, dos o tres pares de zapatos. Las medias de una forma u otra. Se cambian camiseta limpia en el entretiempo. Escuchan música, toman mate. Son detalles”.

Hoy, la DT está lista para dar los pasos que faltan y defiende sus méritos. “Nadie en el fútbol me puede decir que no estuve en un camarín de hombres. El fútbol es de un 98 por ciento de hombres. Me faltan muchas cosas por vivir, por aprender, pero ya viví esa etapa. Mi posibilidad va a llegar, no tengo duda. Hay que tener paciencia. Tenemos un desafío muy lindo. Me tengo que operar un tobillo, tengo un tendón cortado. Me voy a enfocar en 2019, en la Libertadores y en el torneo nacional”, señaló.

A la vez, reconoció que “a los hombres no les gustan que los manden ni en la casa. Tienen resistencia a que exista una jefa. Pero cuando se dan cuenta de que sabe, que maneja contenido, ceden. Es importante a nivel de sociedad que los hombres se dan cuenta de que la mujeres podemos estar en cargos de poder y decidir a su nivel. Al principio es fuerte, pero cuando te conocen, se incorporan y se dan cuenta de que el género no es parámetro. Con el tiempo, los muchachos se dieron cuenta de que yo era una buena profesional, cercana a algunos, con la distancia que corresponde. Y con defectos también. Hubo mucho respeto”.

Navarro, por ahora, se enfoca en los desafíos del fútbol femenino y asegura que le gustaría llegar al 2020 lista para el desafío de dirigir un equipo de hombres. Al ser consultada por cómo jugaría su equipo, responde que “igual que el de las chicas. Siempre jugamos igual, pero Palestino jugaba al contraataque. Siempre queremos tener el balón y lo tuvimos. Presionamos para recuperarlo. A veces no lo hicimos, pero es parte del juego. Siempre jugamos 4-3-1-2, que también tiene variantes. Hay momentos y momentos. Haría lo mismo”.

Al cierre, la entrenadora recalca que “falta que la ANFP entienda que los clubes debemos tener herramientas para darle visibilidad y que eso nos va a ayudar a crecer. Mejores contratos, viajes. Que no solo piensen en la Selección”.