El rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña, realizó un análisis sobre el resurgimiento del pinochetismo en la derecha y afirmó que ésta necesita alejarse de la figura del dictador si quiere consolidarse como “democrática”.

En medio de la polémica que causó el discurso de la diputada Camila Flores en medio de un consejo general de RN donde se mostró orgullosa de ser pinochetista, Peña sostuvo que la derecha ha evitado realizar una reflexión sobre su pasado.

El abogado sostuvo a La Tercera que “en esto la derecha tiene una tarea reflexiva, una tarea intelectual por delante que hasta ahora ha eludido: explicar y explicarse cómo y por qué, mientras se persignaba, abrazó la dictadura y cerró los ojos frente a los crímenes”.

“La tarea intelectual de la derecha -una de sus tareas- es no eludir, como hasta ahora, la reflexión sobre su pasado. Por decirlo de manera gráfica y fría: el político Hernán Larraín Matte debe ser capaz de explicar reflexivamente al político Hernán Larraín Fernández; Felipe Kast a Miguel Kast, y así. No se puede cambiar de generación política en silencio”, agregó.

Dentro de Chile Vamos hay personas que han intentado desdramatizar las reivindicaciones a Pinochet y  han argumentado que esto se debe a la diversidad en su sector. Sin embargo, para Peña esto es solo una forma astuta de eludir el problema.

El problema no es la diversidad, sino la contradicción entre una derecha que se persigna frente al aborto y que arrisca la nariz frente a la cuestión de género y al mismo tiempo es incapaz de emitir una opinión reflexiva frente a su propio papel en la dictadura y en la violación a los derechos humanos“.

En otros temas, el académico analizó la figura de José Antonio Kast, y afirmó que depende de la izquierda que no ocurra algo como el triunfo de Bolsonaro en nuestro país.

“Si llegara o no a ocurrir algo como lo de Bolsonaro, depende ante todo de la izquierda, de la capacidad que esta tenga de responder a las demandas ciudadanas que él explota, porque están abandonadas por el progresismo: la demanda de seguridad física, el temor del abandono cotidiano en la calle, el sordo e irracional temor que causa la migración, etcétera. El principal desafío de la izquierda, si quiere evitar que algo como lo que representa Kast se expanda, es elaborar un discurso y una agenda con sentido frente a esos temas y no la simple invocación del “buenismo”, que a falta de reflexión a veces también la inunda”, argumentó.