La votación en la Ley de Migraciones de este miércoles en la Cámara, donde se aprobaron las propuestas del Ejecutivo gracias a los votos del PR y la DC, ha llevado a los diputados y diputadas del Frente Amplio a tomar una decisión definitiva acerca de su respaldo al acuerdo administrativo, un pacto que determina la presidencia de las distintas comisiones y del hemiciclo y que, desde marzo, recaería en el diputado DC Gabriel Silber.

El malestar provocado por los votos de la DC y el PR, que apoyaron la postura de La Moneda, profundizaron definitivamente el quiebre que desde hace semanas se abrió entre los distintos partidos de la oposición, en general, y dentro de los partidos de la ex Nueva Mayoría, en particular.

Ahora, la bancada de izquierda ha decidido dar un paso más y esta mañana anunció que romperá el acuerdo de gobernabilidad con la oposición.

“Tenemos la convicción como bancada de que no podemos seguir en un acuerdo de oposición con gente que no es oposición, que no se comporta como tal y que han sido funcionales al gobierno de Piñera. Como bancada no podemos mantenerlo”, sostuvo esta mañana el diputado del Partido Ecologista Verde Felix González. Según él, “han sido una acumulación de votaciones en que [los diputados de DC y el PR] nos dicen una cosa en las comisiones, pero votan otra”.

González señaló que la decisión de la bancada frenteamplista incluye a los 20 diputados del FA y, sobre si es una decisión tomada definitivamente, indicó que “ahora habrá que conversarlo con los respectivos partidos”. Sin embargo, dejó en claro que “no vamos a votar por Gabriel Silber”.

Sobre los costos que puede tener el quiebre de la oposición, reconoció que afectaría a los diputados de la colectividad, pero reiteró que no pueden “fingir” ante el país que existe una mayoría de oposición. “A mí me correspondía, según el acuerdo, asumir la presidencia de la Comisión de Medioambiente en un año donde se va a hacer la COP 25, y así otros parlamentarios del FA en 2019 y 2020”, explicó para ejemplificar que todos los parlamentarios frenteamplistas resultarán afectados por esta decisión.

González reiteró que la DC y el PR “han mantenido su conducta durante un año” y expresó las dudas de la bancada sobre lo qué podría pasar con las próximas votaciones, que afectarán a los proyectos de reforma tributaria y pensiones. En su opinión, si ambas fuerzas “hacen un acuerdo con la derecha, sería mucho más sincero para el país”.

La diputada Catalina Pérez (RD), integrante de la Comisión de Interior, por su parte, explicó que el proyecto sufrió en sus más de 6 meses de discusión más de 100 modificaciones, conducidas en gran parte por la oposición. “Parte esencial de esas modificaciones fueron desechadas en sala con una alianza entre el gobierno y diputados de la DC y el PR que terminó negándole visa a niños y niñas víctimas de violencia intrafamiliar, a adultos mayores, víctimas de trata o refugiados“. Y agregó: “Hoy este proyecto no se hace cargo responsablemente de la migración y sin duda, vamos a tener que seguir dando la pelea en el Senado”.

Este miércoles se despachó al Senado el proyecto de Ley de Migraciones, cuyo punto más debatido fue el de la “categoría migratoria”, expresado en el artículo 56. Según el texto, se impedirá que quienes entran a Chile como turistas obtengan una calidad migratoria distinta para residir en el país de forma permanente. Así, los turistas que quieran vivir en Chile deberán salir del país e iniciar sus trámites en un consulado chileno en el extranjero.