“¿Cuánto contribuyen las ciudades al desarrollo de las comunidades rurales en Chile?”. Es el nombre de la investigación que acaba de publicar el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural – Rimisp. El estudio, liderado por el investigador Juan Soto, presenta evidencias y datos objetivos que aportan en el desarrollo de comunidades rurales en Chile.

“El objetivo de esta investigación fue medir el impacto del acceso a mercados urbanos en el desarrollo de las comunidades rurales en Chile. Encontramos evidencia de que, en los últimos 25 años, las ciudades han contribuido de manera significativa al desarrollo rural”, dice Soto, hoy estudiante de Doctorado en Geografía Económica en la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres. Una de las motivaciones de la investigación fue precisamente la falta de evidencia empírica en la materia, lo que afecta las políticas públicas dirigidas al territorio.

El estudio concluye que políticas focalizadas, como mejorar el acceso a ciudades de tamaño medio y fortalecer la especialización agrícola, son claves en el desarrollo económico de las comunidades rurales en Chile.

La investigación concluye que si bien hay una relación directa en el desarrollo rural el estar cerca a un centro urbano, no todas las comunidades rurales se ven afectadas de la misma manera. Lo que hace el acceso a los mercados de las ciudades es que tiende a diversificar los empleos en las zonas rurales y, por lo tanto, se crean menos dependencia de la actividad agrícola.

Otro dato que subrayan los investigadores es la gran dispersión de localidades rurales y ciudades en Chile. Según el informe, son precisamente las ciudades pequeñas y medianas las que más pueden aportar más al desarrollo de los territorios rurales, incluso más que los grandes centros urbanos. Para Soto, enfocar las inversiones en mejorar la conectividad de las comunidades rurales puede “hacer que estos incentivos de migrar hacia ciudades sean cada vez menores, promoviendo un desarrollo espacial mas equilibrado”.

El investigador concluye que las políticas públicas deben ser diseñadas de forma específica en función del lugar donde se implementarán: “La mejor política publica es la que bajo una mejor comprensión de las características del lugar, logra proveer de las herramientas apropiadas para su desarrollo”, cierra.

Lee aquí el estudio de Rimisp:

How Large Are the Contributions of Cities to the Development of Rural Communities – Rimisp on Scribd