Muy comentadas han sido las eventuales intenciones del cantante Alberto Plaza de ocupar un escaño en el Congreso. Tanto escalaron sus comentarios en La Segunda que incluso la presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe, declaró que estaría encantada de llevarlo como candidato.

Ante este anuncio, varios usuarios en redes comentaron sobre el peligro de que una persona que profesa el culto de la cienciología llegue a un puesto de poder y determinación legislativa, puesto que los fieles de esta religión -apuntada como secta- rechazan la homosexualidad y la psiquiatría, además de estar a favor de endurecer los derechos de autor en internet, entre varias otras ideas.

Pero, ¿qué es la cienciología? Se trata de un conjunto de creencias y discursos nacidos a partir de los fundamentos del filósofo estadounidense Ron Hubbard. Tiene sus orígenes en 1952 y desde ese momento empezó a expandirse por el mundo como un culto religioso.

Uno de sus principales postulados tiene que ver con el mejoramiento personal y la autoayuda. Para conseguir esta estabilidad, sus fieles deben pagar costosos cursos y/o tratamientos. Por lo mismo es que la mayoría de sus fieles son multimillonarios y/o figuras de Hollywood. Por su parte, la gente que no cuenta con el dinero suficiente, pero que quiere acceder a estos conocimientos, debe retribuir a la organización mediante trabajo y la firma de un contrato de confidencialidad.

Si esta normativa es violada, los altos mandos obligarán a los creyentes a pagar los elevados precios de los cursos y seguramente serán expulsados de la Iglesia de la Cienciología. En muchos países se ha indicado que esta organización sólo persigue fines comerciales y que su proceder tiene tintes ilícitos. Es más, Francia los califica como un grupo criminal tras comprobarse su participación en casos de estafa.

En línea con el discurso de Plaza en Chile, la homosexualidad y el transexualismo son de los principales rasgos humanos a los que se oponen, calificándolos como una “perversión” y una “enfermedad”. Incluso consideran que ambas tendencias tienen cura.

Algunos famosos hollywoodenses que siguen esta religión son Tom Cruise, Jonh Travolta, Catherine Bell, Nancy Cartwright, Erika Christensen, Jenna Elfman, Jason Lee, entre otros.

Contra la psiquiatría

Uno de los puntos más conflictivos que aborda la cienciología es la oposición a la psiquiatría y psicología. Hubbard, el fundador de esta religión, creía que los profesionales de la salud mental están conspirados para enriquecerse a través del “envenenamiento” de las personas mediante medicamentos y tratamientos de control.

El cientólogo mayor creía que la psiquiatría lavaba los cerebros de sus pacientes, que les quitaba la identidad a las personas y les inducía padecimientos imaginarios. Esos planteamientos son defendidos hasta hoy por la organización.

“A lo largo de los años, la Iglesia de Scientology ha denunciado numerosos casos de lavado de cerebro o prácticas de control de la mente, tales como aquellas utilizadas en lo que se llamó ‘desprogramación’. Dichas prácticas son absolutamente opuestas a las metas de Scientology, cuyo propósito es liberar al Hombre y restaurar su capacidad para controlar su propia vida”, cita la organización en su sitio web.

Esta férrea oposición a la psiquiatría le valió varias críticas al actor John Travolta -fiel a este culto- tras la muerte de su hijo Jett por supuestamente no administrar la medicina necesaria para evitar los ataques que sufría derivados de su autismo.

Creencias extraterrestres

Aunque suene particular, la cienciología cree que el origen humano tiene estrecha relación los extraterrestres. Según sus postulados, hace 75 millones de años fue Xenu -el dictador de la Confederación Galáctica- quien trajo miles de millones de personas a la Tierra en naves espaciales.

Sus creencias dicen que estas personas habrían desembarcado alrededor de volcanes terrestres y que el tirano los habría asesinado mediante bombas de hidrógeno. Supuestamente, las almas de los caídos se juntaron en grupos y se pegaron a los cuerpos que aún permanecían vivos, generando caos incluso hasta el presente.

La difusión de estos discursos ha sido confirmada mediante distintos reportajes y documentales internacionales, que también han revelado que esta vinculación extraterrestre es nombrada como “El Incidente II” y que a sus consecuencias contemporáneas se refieren como “La Pared de Fuego”.

Cabe destacar que la cienciología sólo enseña esta doctrina relacionada a la vida extraterrestre a los miembros que han contribuido con grandes cantidades de dinero a la organización.