Shelly Proebstelm es una australiana que aprendió a vivir sin complejos y alejada de las normas que dicta la estética supuestamente femenina. Así lo demuestra el título de su cuenta de Facebook, “Bald and Beautiful” (Calva y Hermosa), que tiene más de 7.700 seguidores, y muchos de sus posteos

Precisamente, una de las publicaciones más virales de Proebstelm fue la que escribió tras visitar una playa en el monte Maunganui, en Nueva Zelanda, donde fue víctima de discriminación gordofóbica cuando se quitó el pareo y quedó en bikini frente a un grupo de personas que comenzó a apuntarla y reírse de su cuerpo.

“A los chicos que me apuntaban y se reían de mí cuando me quité el pareo hoy en la playa del Monte Maunganui, y me quedé en bikini, sólo les quiero decir (disculpen mi lenguaje), ¡váyanse a la mierda!”, parte el texto.

“Es por idiotas como ustedes que la gente está insegura con su imagen corporal. Es por gente como ustedes que las mujeres no se sienten cómodas o seguras para usar un bikini en público o un peto o un vestido corto o mostrar su abdomen. Es por gente como ustedes que la gente pasa hambre y se enferma para intentar obtener un ‘cuerpo de modelo’”, continuó.

Sobre la misma línea, comentó sobre los distintos trastornos que puede sufrir una persona producto de la presión social sobre el aspecto físico: “Es por gente como ustedes que la gente se vuelve anoréxica, obesa, bulímica, se hace daño, se suicida… y podría seguir nombrando”.

“Enseñen a sus hijos que no hay una forma correcta de cuerpo, sino que hay un arco iris de cuerpos hermosos”, recomendó a los padres. “Enséñenles a ser amables con todos los tipos de personas, independientemente de su apariencia”, agregó.

Casi 17 mil compartidos y 54 mil reacciones ha obtendio, hasta ahora, la publicación de Shelly Proebstelm, que fue muy celebrada por sus seguidores y cruzó fronteras.

Días después, la australiana decidió escribir una reflexión sobre la “abrumadora” respuesta de su publicación. Sobre los trolls o comentarios despectivos y sin respeto, dijo: “Sus comentarios me inspiran a difundir más este mensaje”. Aunque reiteró que no tiene que “justificarse” sobre el estado de su aspecto físico, detalló su rutina física semanal y aseguró que come “nutritivo y saludable” para poner en evidencia a los que la critican de “promover la obesidad”en lugar de una vida sana. Ante eso, respondió que hay muchas circunstancias que pueden llevar a una persona a ganar peso: “La pubertad, menopausia, medicación, problemas de tiroides, genética, edad adulta, metabolismo lento, problemas renales o hepáticos, alergias y muchos más no relacionados con la comida y el ejercicio”, afirmó.

“El mensaje, en pocas palabras, es: deja de juzgar a una persona según su apariencia. No tienes idea de lo que está sucediendo en la vida de alguien, y por mi parte, quiero que mis hijos sepan que una mente sana es el primer paso para obtener un cuerpo sano, que no tendrán una mente sana si escuchan tus opiniones y que hay tantos tipos de cuerpos diferentes en el mundo y no todos van a encajar en esa única caja que los medios de comunicación están tratando de representar”, cerró Shelly Proebstelm.