La población salvadoreña elige domingo 3 de febrero al próximo presidente que gobernará el país por los próximos cinco años (2019-2024). Las elecciones de este año han sido considerados como históricas, ya que la irrupción de Nayib Bukele podría romper con las administraciones alternadas entre los partidos tradicionalmente más fuertes de ese país.

Las encuestas de opinión publicadas desde finales de 2017 han posicionado como principal favorito al candidato del partido GANA, Nayib Bukele, como el candidato con mayor aceptación popular.

El ex alcalde, que inició su carrera política dentro del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), fue expulsado del partido en octubre de 2017 acusado de violencia contra las mujeres, específicamente de agresión verbal y física, durante una sesión del concejo municipal de San Salvador, donde Bukele era alcalde. En el primer semestre de 2018 anunció la creación de una nueva fuerza política para postular a la presidencia, Nuevas Ideas, pero su aspiración presidencial se vio diluida por la no inscripción a tiempo de su nuevo partido, por lo que Bukele se presentó a las elecciones bajo la bandera del partido GANA.

En estas elecciones participa el derechista y empresario de cadenas de supermercado, Carlos Calleja, quien ha logrado unir a los partidos de derecha en una sola coalición denominada Alianza por un Nuevo País. Calleja ha permanecido en el segundo lugar en las encuestas de opinión desde que anunció su candidatura.

Por otra parte, el partido oficial, el FMLN, eligió como candidato a la presidencia a Hugo Martínez, excanciller y parte del movimiento renovador dentro del partido de izquierda. Sin embargo, los escándalos de corrupción en los que se ha visto involucrado su coalición y el discurso triunfalista del Gobierno han contribuido a que la población votante no considere a Martínez como una opción viable. En las encuestas de opinión lo logra superar el 13% de votación.

Aunque las encuestas auguran que puede haber nuevo presidente en esta primera vuelta, desde el gobierno y el tribunal de elecciones han señalado estar preparados para un balotaje que defina al nuevo presidente del país centroamericano.