Los dichos del diputado de RD y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja, Pablo Vidal sobre Maduro y el posterior apoyo de varios parlamentarios como Giorgio Jackson, Natalia Castillo y Miguel Crispi, significaron diferencias no sólo a nivel del Frente Amplio, sino también a la interna del partido.

Es por esto que uno de los lotes de la colectividad, Comunes, salió a aclarar estas declaraciones. “No es una definición orgánica de Revolución Democrática el calificar al actual Presidente de la República Bolivariana de Venezuela como un ‘dictador'”, aseguran.

Dicha calificación responde a posiciones personales sostenidas por algunas parlamentarias/os de nuestro partido político y que no representan a la totalidad de nuestra militancia“, agregan.

Desde el sector de los “Comunes” afirman que cuentan con representación en todos los órganos colegiados nacionales de RD y por lo mismo creen que “los votos, definiciones y posiciones políticas deben emerger desde el Consejo Político Nacional y no desde vocerías auto-designadas sin legitimidad para cumplir con dicha función”.

El lote llama a sus dirigentes “a no caer en la ansiedad mediática, a respetar nuestra institucionalidad y a evaluar con riguroso detalle el efecto político que estas declaraciones pueden generar, más aún, al verterlas en medios de comunicación con notoria posición política sobre estos temas“.

Además, critican que al hablar del conflicto venezolano se haga “sin una clara fundamentación” y con una “deficiente función pedagógica”.