Colombia dio un paso significativo en torno a la protección de los animales al declarar inconstitucional las normas que autorizan la caza deportiva.

Según indicó el magistrado Antonio José Lazarazo Ocampo, la normativa que reglamentaba esta práctica iba en contra del deber constitucional de proteger el medio ambiente.

La caza deportiva fue declarada inconstitucional por la Corte Constitucional de Colombia que informó que los particulares que estén relacionados con la caza deportiva, tendrán un año de plazo para adecuarse a la norma.

El magistrado argumentó en una rueda de prensa que “no es constitucionalmente admisible matar o maltratar animales con el único propósito de la recreación, con la única finalidad de la recreación, porque eso es incompatible con la obligación o el mandato constitucional de la protección del ambiente, de la cual forma parte los otros seres vivos, los otros seres sintientes”

Además de esto, se aclaró que la caza deportiva dista de la caza que realizan las etnias colombianas, que lo hacen para su subsistencia o de las “actividades de control poblacional que practican las comunidades o pescadores”.

Sin embargo, la corte no se pronunció respecto a la pesca deportiva debido a que este punto no estaba incluido en la demanda. “La corte no recibió ni evaluó cargos de constitucionalidad sobre la posible inexequibilidad de la pesca deportiva, por lo que no es competente para pronunciarse sobre el asunto”, sostuvo Lazazaro a la revista Semana.

Según consigna Televisa,  el procurador general de Colombia, Fernando Carrillo, también respaldó la decisión de la corte y afirmó que “matar a un animal por recreación es desconocer los progresos alcanzados en materia de protección del ecosistema e ignorar nuestro deber de proteger a los animales como seres vivos y no como objetos”.

Hasta ahora seis especies de animales podían cazarse en Colombia con fines deportivos: el pato barraquete, el pato pisingo o iguaza, la perdiz común, la torcaza y paloma silvestre, y el venado colablanca.