El pasado 01 de febrero se hizo público el millonario diezmo que recibía Eduardo Durán Castro, el líder religioso que ahora es investigado por lavado de activos y que el pasado 23 de enero acudió a la Fiscalía de Alta Complejidad Oriente para declarar por dicha indagatoria, luego de que se descubriera que a título personal tiene ocho autos y doce propiedades (avaluadas en $1.152 millones)

Varios obispos se han sumado declarar en contra de Durán, a los que acusó de envidiosos luego de que lo criticaran por el diezmo de $30 millones que recibe todos los meses y que además es de libre disposición, pudiendo elegir en qué gastarlo. “La envidia que provoca ser pastor de esta iglesia es muy grande”. dijo ayer en radio Cooperativa.

Además, agregó que los obispos que han declarado en su contra han recibido favores de su parte “pero como el leseo y el apetito de llegar acá es grande, los entierran”, afirmó.

El obispo pentecostés Bernardo Cartes es uno de sus críticos. Al respecto, opina que la forma de actuar de Durán no es ética: “Todos nuestros pastores son gente modesta que viven con un millón, algunos con dos millones, otros con 500 mil pesos, iglesias pequeñas, pero no tenemos cifras catastróficas de uno que gane 10 millones”, apuntó.

Por otro lado, el obispo presidente de la Mesa Ampliada de Entidades Evangélicas y Protestantes de Chile, Emiliano Soto, cuestionó el actuar de Durán y agregó que “al final nos deja mal a todos los evangélicos”.