Durante 2018 el gobierno rechazó 2.449 solicitudes de refugio a migrantes y sólo aprobó a 171 extranjeros. Acusan que los motivos para pedir esta forma de ingreso al país se han desvirtuado durante el último tiempo.

Las nacionalidades de los 171 extranjeros corresponden a 25 ciudadanos turcos, 22 sirios, 8 venezolanos y 13 personas correspondientes a otras nacionalidades.

El jefe del Departamento de Extranjería y Migración (DEM) del Ministerio del Interior, Álvaro Bellolio, responsabiliza al gobierno anterior por la alta acumulación de solicitudes e indica que existe una  “banalización de la visa de refugio, en la lógica de que cualquiera puede pedir refugio bajo cualquier condición”.

El funcionario de gobierno cuenta que las solicitudes aumentaron de 633 a 65 mil entre 2015 y 2018. “La gran mayoría dice que viene por oportunidades económicas, creen que la visa de refugio es normal y no una necesidad de protección ante una persecución política“, indicó el jefe del organismo a El Mercurio.

Según la Ley 20.430, pueden recibir el reconocimiento como refugiados quienes requieran protección por temores fundados de ser perseguidos por causas como raza, religión, opiniones políticas, nacionalidad o pertenencia a cierto grupo social.

También para aquellos que hayan huido de su país de origen debido a que su seguridad o libertad están amenazadas por graves perturbaciones del orden público, como conflictos internos, invasión extranjera o violación masiva de derechos humanos.