El pasado 12 de febrero comenzó el período de fiscalizaciones a las personas que no hayan inscrito a sus animales de compañía en el Registro Nacional de Mascotas. Por esto, el gobierno anunció un período de “marcha blanda”  en coordinación con los municipios.

A partir de ayer martes comenzaron a regir las multas y sanciones para quienes no han inscrito a sus mascotas. De no realizar el trámite, las personas arriesgan multas desde 1 a 30 UTM ($48 mil hasta $1,5 millones). En los casos de maltrato hacia animales, las penas pueden ser presidio menor en su grado mínimo a medio y multa de 10 a 30 UTM.

El subsecretario de Desarrollo Regional, Felipe Salaberry explicó que el propósito de estas fiscalizaciones y de la marcha blanda no sólo significan ingresos para las alcaldías, sino que también tienen un objetivo informativo para educar a la población.

En conversación con T13 Tarde, Salaberry hizo un llamado a la calma a los dueños de mascotas: “No es que el plazo termine mañana, lo que comienza es una nueva etapa del proceso de registro de las mascotas. El chip no es obligatorio, lo que es obligatorio es una marca que identifique a la mascota y el registro de ella en el registro nacional de mascotas”.

Desde el Gobierno, descartaron que el plazo de inscripción haya vencido y aclararon que se puede continuar registrando a las mascotas de manera presencial en las municipalidades o en el sitio registratumascota.cl. Si la inscripción es por Internet, se solicitará el código de activación para la Clave Única del Registro Civil, además de la correcta identificación de la mascota, con el chip o sistema externo y se debe adjuntar el certificado que entregan los médicos veterinarios luego de corroborar la situación del animal.

El subsecretario también se refirió a las cifras de perros y gatos inscritos: “Hay cerca de 5 millones de animales, un 30% de los cuales tienen un dueño, y el que hoy día tengamos cerca de 300 mil inscritos, encontramos que es un buen porcentaje”.

El subsecretario recordó que el martes 12 comenzó a regir el cuidado de las razas peligrosas -que son 9 tipos según la legislación- y que deben ser paseadas con bozal y arnés para evitar multas.