Puerto Principe se ha transformado en un verdadero campo de batalla tras las masivas manifestaciones que se desarrollan hace una semana en Haití.

Los manifestantes exigen la saluda del presidente Jovenel Moise, quien ha guardado silencio, a pesar de que miles de haitianos se han tomado las calles.

Las confrontaciones han llegado a tan solo metros de las oficinas de la presidencia. La tensión ha llegado a tal punto que la policía respondió con tiros a los manifestantes que se encontraban en los alrededores del Palacio Nacional.

La situación política del país ha llevado a que diversas embajadas, entre las que se encuentran la de España y México, suspendan el servicio consular, mientras que otras como la de Canadá y la República Dominicana cerraron sus puertas.

Las protestas tienen su origen en la dura desigualdad que tiene el país que tiene una inflación, que llegó a un 15%, y la corrupción generalizada en la que se han visto envueltas distintas autoridades, entre las que se encuentra el presidente.

Por su parte, el primer ministro,  Jean Henry Céant, convocó a un consejo de ministros para este jueves, entretanto el canciller Edmond Bocchit viajó has ta Washington para discutir sobre la crisis con el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton.

Mientras tanto, las calles de Puerto Principe siguen ardiendo. Durante estos días se han producido saqueos de negocios y estaciones de combustibles. Junto con esto se han quemado vehículos públicos y privados.

La frustación del pueblo haitiano se desató luego de la publicación, a fines de enero, de un informe del tribunal de cuentas que denunció el desvío de unos 2 mil millones de dólares  de Petrocaribe, un fondo cread en 2008 por Venezuela para ayudar al desarrollo del país con la entrega de petróleo a muy bajas tasas de interés.

Sin embargo, lo que generó más enojo en la población fue que una empresa. que fue dirigida por el presidente Moise. se adjudicó fondos de un proyecto de construcción de caminos que nunca se concretó.