Sobrevivir en política no es tarea fácil, pero vestirse con ropa ajena no es buena idea.

Piñera invocando la historia republicana de Chile, la libertad, la democracia y los derechos humanos se lanza en un viaje político/populista a Cúcuta para hacer carrera política internacional, para intentar instalar su proyecto neoliberal y excluyente en una parte del continente. No sabe él que cada cierta cantidad de años los pueblos votan, los presidentes cambian y los proyectos toman rumbos diferentes. En Chile desde 1990 se administra la herencia del pinochetismo, pero ese es otro asunto.

Nadie pude negar que la situación de Venezuela es difícil, pero la avaricia norteamericana está allí, Rusia y China también tienen sus intereses. Chile depende mucho de la economía China a la que nunca se le recuerda que es una dictadura, donde nunca ha realizado elecciones libres y existiendo abundante información sobre violaciones de los derechos humanos son muy elevadas. Para Piñera y su equipo una foto en la Plaza de Tiananmen es como comprar un pato Donald en Miami. Total es barato, en China al parecer no hay crisis política según Piñera.

Los pies de barro del populismo.

Siempre existirá uno menos hábil, poco honrado, un Kioto, algo corrupto, un poquito ladrón, no tan inteligente, con dinero mal habido, e incapaz de tomar determinaciones que sean relevantes para proyectar algún asunto de marcado interés nacional.

Sostenedor de su herencia pinochetista que le posibilitó una notable acumulación de riqueza y que no la guardó en la banca nacional, utilizó y lo hace actualmente guardándolos en paraísos fiscales. Recordaremos que estando en Ecuador hace algún tiempo y en un acto de campaña presidencial de otro neoliberal como él, se declaró enemigo de esos pedazos de tierra/cielo que hace felices a unos pocos en todo el mundo. En el caso Piñera, es toda la familia, toda.

Dedicado durante la dictadura a ganar dinero fácil como lo hacen cotidianamente hasta los traficantes, en aquel periodo oscuro y violento no se le conoce absolutamente ningún interés o defensa de la democracia, ni menos sobre los graves asuntos en Derechos Humanos. Nunca habló para referirse a los graves crímenes que eran públicamente ya conocidos.

No son pocos los que han caminado por sobre cadáveres para hacer crecer su fortuna, Piñera es uno de ellos. Otros han pasado por el lado y cuando los asuntos políticos cambiaron entonces saltaron a la calle a negar lo que aplaudieron en silencio mientras la máquina de hacer dinero no descansaba con la anuencia de los militares.

Piñera es un pinochetista y votó por el SI.

No es creíble lo que vocifera insistente como si de un triunfo de su conciencia fuera. El pinochetismo lo acompaña siempre, desde los gritos en su presentación de campaña, la integración de personeros activos durante la dictadura, ministros que han aportado y sostienen a los criminales de Punta Peuco.   

Uno de esos pasivos que lentamente se ha ido vistiendo de un férreo defensor de los profundos valores democráticos, pero que deja en evidencia el entramado donde entre el bien común y la democracia, existe el dinero y la corrupción de la cual él no está exento en una relación digna de describirla como pecado. El asiste a misa pero ese desliz está sin duda bajo siete llaves.

Quien fuera jefe de campaña está siendo investigado por haberse encontrado entre los conocidos mecenas de la política algo así como trecientos cincuenta millones de pesos en facturas por trabajos que nunca se realizaron.

Todos sus amigos ex presidentes con los que se fotografió en su primer periodo presidencial no se pueden ver en la actualidad. Como los peruanos por ejemplo: Toledo, arrancando y escondido en los Estados Unidos, Humala que recibió jugosos regalos de Odebrech conoció la cárcel por algunos meses. PPK, renunciado presidente que lo abrazó el día de inicio de un segundo periodo. Alan García también arrancando de la justicia por corrupto y que grita desde el asilo que es inocente, de la misma forma que gritan todos cuando llegan a los tribunales, Longueira, Von Baer, Novoa, Meo, son muchos los nombres, algo así como una lista de supermercado.

Piñera con ministros pinochetistas y tuvo que vestirse incluso de conversos

Entonces su discurso de austeridad, transparencia, probidad, no pasa la prueba de la blancura. La alta oficialidad en el ejército y carabineros que siempre actuaron con autonomía absoluta, no lo respetaron, le mintieron en sus barbas y sus ministros de defensa de su primer gobierno y el de ahora, cuando No es justamente el gobierno quien detecta los robos a raudales.

Todo el círculo cercano a Piñera está siendo investigado por los tribunales de justicia y en algunos casos ya condenados como lo es Jovino Novoa o el sub secretario de minería que recibía un salario de Ponce Lerou y devolvía con boleta  de su cuñada, a él le salió barato el fraude y el robo, un millón pagado a una compañía de bomberos.

Chile país OCDE donde los delitos deben ser pagados en obras sociales como si los ladrones fueran filántropos pavimentando su camino al cielo.

Sus incondicionales Délano y Lavín a quienes la fiscalía los calificó como una máquina para defraudar, también les regalaron la sentencia algo tan severo como asistir a clases de ética. Golborne que fue ministro de Piñera recibió veinte millones mensuales como aporte para su campaña presidencial.

Nada anda bien por el patio piñeirano.

Y convertido en un adalid de la democracia sale Piñera al mundo para sacar provecho en la más patética de las apariciones que se tengan en cuenta de la historia republicana. En sur de Chile arde y el fuego quema millones de hectáreas que costarán años en recuperarlas.

Piñera, es lo que hay no más….