“El Directorio de Compañía Cervecerías Unidas S.A está compuesto de nueve miembros, elegidos por la Junta de Accionistas, quienes durarán tres años en sus funciones, pudiendo ser reelegidos indefinidamente”. Desde 2013, el presidente del directorio de esta empresa es Andrónico Luksic, quien a la vez es vicepresidente del Banco de Chile y presidente del consorcio empresarial Quiñenco S.A, la empresa matriz del grupo más rico del país. En CCU comparte mesa con el ex ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter y; el ex presidente de la Asociación de AFP y gerente general de Quiñenco, Francisco Pérez Mackenna.

La empresa que dirige Luksic, al igual que Carozzi S.A, Celulosa Arauco, Chilquinta, Enel, CMPC, Coca Cola Embonor S.A, Blanco y Negro S.A y AFP Modelo S.A, tienen en común algo más que sus abultadas cifras de utilidades y las acciones que transan a diario en la Bolsa de Comercio de Santiago (BCS): ninguna de ellas tiene participación femenina en sus directorios. Son círculos cien por ciento masculinizados.

De acuerdo al estudio elaborado por la ONG Poder “Las Mujeres en la Bolsa”,  de un total de 244 empresas, 139 mantiene un directorio conformado solo por hombres, es decir, 56,97%. En el caso de las compañías del IPSA, el índice que integra a las 40 empresas con mayor presencia bursátil, el porcentaje de mujeres que ocupa asientos en estos altos cargos de poder bordea el 7%.

La llamada “segregación vertical” –que a mayor cargo menor sea la presencia femenina– explica que en 63 de estas empresas solo una mujer integre la junta directiva y que, en la parte más estrecha, se encuentre una empresa que tiene la mayor cantidad de mujeres, con cinco representantes del género. Esto último es el caso de la Compañía de Inversiones La Española S.A, dedicada al área inmobiliaria.

De los quince países analizados en el estudio, que incluye a América Latina y España, Chile ocupa el décimo tercer puesto de la lista con una proporción de una mujer cada diez hombres participando en los directorios. La disparidad de género expone el estrecho margen que tienen las mujeres para incidir en la toma de decisiones de estas compañías.

La mirada se amplía al tener a mano los datos que muestran los sesgos de género en el ingreso de las mujeres a las carreras del área de las finanzas e ingeniería. Según datos que expone el Consejo Nacional de Educación, las estudiantes que ingresan a ingeniería civil representan el 23% del total y en ingeniería industrial, 28%, elevándose a 45% en ingeniería comercial.

El año pasado se batió un récord en el ingreso de mujeres a la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. Por primera vez la cifra de nuevas alumnas superaba el 30% del total de matriculados. En la ceremonia de bienvenida, el decano Patricio Aceituno reconoció que este era un cambio dentro de lo que ha sido históricamente la composición por género al interior de las carreras matemáticas y científicas. “Si me voy al pasado remoto, no había ninguna mujer en la Facultad”, afirmó.

Lo mismo ocurre en otros cargos ligados al área. Ni en en las carteras de Economía ni en Hacienda han sido nombradas ministras. En la subsecretaría de Economía, desde la década del 70 hasta hoy, tres mujeres han ostentado el cargo: Ana María Correa (DC), Kattia Trusich (PPD) y Natalia Piergentili (PPD). Lo mismo en la subsecretaría de Hacienda, con tres mujeres casi en cinco décadas: María Eugenia Wagner (PDC), María Olivia Recart y Macarena Lobos.

El panorama no es más auspicioso para las mujeres de negocios a nivel regional. En Argentina, de las 85 empresas consideradas, en 11 de ellas no hay participación de mujeres en sus directorios y en 21 solo una integrante. En México de 142 sociedades, en 60 la cifra es igual a cero y, en Brasil, con una muestra más amplia de 417 empresas, en 242 de ellas, es decir, en el 58% del total, la presencia femenina es nula.

Las mujeres de negocios y sus redes

El análisis pormenorizado del estudio “Mujeres en la Bolsa” muestra que las mujeres con mayores redes integran tres directorios a la vez.

La lista está encabezada por la ingeniera comercial estadounidense Stacey Purcell, nombrada en abril de 2018 directora titular de Inversiones Eléctricas del Sur S.A del grupo Saesa. También integra Esval S.A y Eléctricas La Frontera.

Purcell comparte el puesto con Silvia Barron Adrian, Marta Pascual Beltrán y Marisa Etruria Kausel.

Y se suma una mujer con un pasado político en el primer gobierno de Sebastián Piñera: la militante de Renovación Nacional (RN) y ex subsecretaria de Servicios Sociales de Piñera, Luz Granier, quien hoy integra el directorio de Colbún S.A, Metro S.A y el Instituto de Diagnóstico S.A.

Granier trabajó en las campañas presidenciales de Joaquín Lavín, Sebastián Piñera y en las de Laurence Golborne, de quien fue jefa de gabinete mientras fue ministro de Minería. Su madre, Luz Bulnes Aldunate, fue integrante de la Comisión Ortúzar, la instancia creada por la Junta Militar para elaborar la Constitución de 1980.

De la otra vereda política, una de las mujeres que tiene participación en dos sociedades es la economista y militante del PPD, Vivianne Blanlot, quien fue ex ministra de Defensa de Michelle Bachelet y ex integrante del Consejo para la Transparencia. Además, fue secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía y hoy integra el directorio de Colbún y CMPC.

 

*Este artículo fue realizado en alianza con DatasketchCuestión PúblicaLa NaciónEl FaroPlaza PúblicaOjo PúblicoSemanario UniversidadManagua Furiosa,Los TiemposMetro LibreLa DiariaEl Surtidor y El País. y es una inicitiva del Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER) que busca visibilizar la presencia del género femenino enlos espacios de la iniciativa privada. Para este primer año del proyecto, se han usado los datos que publican las empresas que cotizan en las bolsas de valores de América Latina y España sobre sus consejos de administración.