El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) presentó una querella por delito de violencias innecesaria con resultado de lesiones graves en el Juzgado de Garantía de Valparaíso en contra de quienes resulten responsables de las lesiones de la estudiante R.C.M. quien fue impactada con el chorro de un carro lanza aguas de carabineros en una marcha del 8M.

El ataque contra la estudiante ocurrió el pasado 8 de marzo a las 14:15 horas, en la calle Pedro Montt en la intersección con Freire. Fue allí donde un “guanaco” apuntó a un grupo de manifestantes y disparó el chorro con el que fue impactada la joven que cayó de manera violenta al pavimento, tras lo cual fue trasladada a la Clínica Valparaíso.

Según consigna el sitio web del INDH, el diagnóstico estableció que R.C.M. terminó con un traumatismo encéfalo craneano (TEC) leve, esguince de muñeca y una fractura de rótula de la rodilla izquierda con compromiso articular, daño que la tendrá en reposo por al menos dos meses.

Ante esta situación, el jefe regional del INDH de la Sede de Valparaiso, Fernando Martínez sostuvo que “por los antecedentes de público conocimiento se aprecia la existencia de una conducta peligrosa que, de modo directo, hirió a una manifestante, generando un riesgo que supera el margen permitido del empleo de tales medios disuasivos o de uso de la fuerza que delimitan la actividad policial en este tipo de situaciones”.

Sin duda, además, es un caso que tiene características similares a lo sucedido con Rodrigo Avilés en la propia ciudad de Valparaiso y cuya sentencia condenatoria conocimos hace pocos días“, agregó.

Según Rodrigo Bustos, jefe de la Unidad Jurídica Judicial del INDH, “estos hechos son de extrema gravedad pues no es un caso aislado y nuevamente estamos frente a una violación de derechos humanos cometida por personal de Carabineros en una manifestación social”.

“Estamos además con el problema de que hay un incumplimiento de los protocolos institucionales que lamentablemente Carabineros insiste en mantener en reserva. Creemos que debe avanzarse en un marco normativo de carácter legal y en formación en derechos humanos de la policía para evitar que este tipo de hecho sigan ocurriendo”, concluyó.