En 2015 dos hombres de nacionalidad peruana pusieron drogas en el trago de una mujer de la misma nacionalidad, mientras estaban en un bar en Italia para luego abusar de ella. Los peritos médicos luego del ataque confirmaron que su cuerpo tenía altos niveles de benzodiacepinas (medicamentos con efectos sedantes) en su sangre.

En primera instancia, los implicados fueron condenados a 5 y 3 años de cárcel -uno de ellos en calidad de cómplice- por el delito de violación, pero luego los hombres se presentaron ante la Corte de Apelaciones de la ciudad de Ancona, diciendo que “la víctima era demasiado masculina y fea para ser violada y que no les gustaba para nada”. Los alegatos fueron acogidos y los agresores resultaron absueltos.

Esta medida generó una seguidilla de críticas y protestas que tuvieron su punto álgido en el recién pasado Día Internacional de la Mujer, cuando cerca de 200 personas llegaron a las afueras del tribunal para manifestar su rechazo ante la medida.

Durante estos días las manifestaciones continuaron hasta que el día de ayer se anuló la absolución. La protesta estaba organizada por la red feminista Rebels Network y otras organizaciones de defensa de los derechos humanos.

Sobre la absolución, la integrante de la colectiva, Luisa Rizzitelli afirma que “lo peor es el mensaje cultural que viene de tres jueces que absolvieron a estos dos hombres porque decidieron que era improbable que quisieran violar a alguien que se viera masculina”.

Gracias a la presión de las protestas, el proceso de apelación deberá realizarse nuevamente en la ciudad de Perugia.

Sobre el caso, el fiscal general de Ancona, Sergio Sottani, que impugnó la sentencia, rechazó que “la falta de atracción sexual del presunto violador por la víctima pueda representar un elemento en apoyo de la falta de responsabilidad“.