Un estudio realizado por seis instituciones nacionales confirmó que la nieve de la Cordillera está cambiando debido a la contaminación y derritiéndose más rápidamente. 

El análisis fue realizado en conjunto por las universidades de Santiago, de Chile, Católica, de Magallanes, Andrés Bello y el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (Ceaza), según publicó La Tercera.

Al respecto, los especialistas explicaron que la contaminación por hollín causa que la nieve se vuelva más oscura y absorba mayor radiación, provocando que la nieve se caliente y se derrita con mayor rapidez.

El estudio llamado “Carbono Negro en la Crisófera Andina” se realizó sobre diversas montañas en puntos entre Putre y Osorno, donde obtuvieron muestras de un kilo de nieve que luego fueron derretidas en un microondas. Posteriormente, el líquido obtenido fue filtrado y se analizó su color para determinar el nivel de contaminación.

En zonas cercanas a Santiago y al norte del país, donde se concentran las faenas mineras, el líquido arrojó mayores concentraciones de carbono negro. Específicamente en La Parva, Valle Nevado y el Cajón del Maipo, donde se superaron los 100 nanogramos de hollín por gramo de nieve. En tanto, en el resto de las zonas estuvieron cerca de los 20 nanogramos, una cifra similar a la de las nieves de Alaska.

Según los especialistas, el próximo paso apuntará a continuar con la evaluación y el monitoreo tras la contaminación de las nieves.