Camila Vallejo cree que Sebastián Piñera, el Presidente, es un hombre machista. El intento de aprovechamiento político del gobierno tras el éxito de la convocatoria a marcha y huelga del pasado 8M, dice, lo dejó en evidencia nuevamente. Fue, según la diputada comunista, un mal diseño político, que terminó afectando a la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Isabel Plá.

“No es solo un tema de liderazgo de ella, que creo que lo tiene”, dice Vallejo, en entrevista con El Desconcierto. “Depende de una decisión política del gobierno”.

La diputada comunista está en su segundo periodo en el Congreso y atrás parecen haber quedado los años en los que llenaba titulares encabezando movilizaciones estudiantiles. Aún sigue, en todo caso, preocupada de la educación y en el Congreso forma parte de la comisión permanente sobre el tema, además de tomar, esta semana, la presidencia de las de Seguridad Ciudadana y Mujeres y Equidad de Género.

Esta última comisión, de hecho, parece ser la que más la ha marcado últimamente. Sus esfuerzos legislativos, al menos los de mayor figuración pública, han estado precisamente en los temas vinculados al feminismo. Y desde esa bancada, dice, ha dado cuenta de la improvisación del gobierno y de su escasa iniciativa en materias de equidad de género.

“No hay una agenda propia del gobierno”, plantea la diputada. “Muchas de las cosas que ellos muestran como avances, son iniciativas nuestras”.

-En ese sentido, ¿cree que la ministra Isabel Plá dio un paso en falso al no apoyar el 8M, pese a que venía con una agenda propia de género?

-Sinceramente, creo que ella es una de las personas que más capacidad tiene en el gobierno para comprender la agenda feminista. Es una persona inteligente, que ha ido estudiando y aprendiendo un poco más de lo que se trata esta batalla que han venido dando las mujeres durante siglos y, sobre todo, entiende políticamente la necesidad de abordarlo en este contexto. Sin embargo, luego de las declaraciones que dio sobre el 8M, creo que hay un diseño del gobierno que fue errado. Me da la impresión que hubo una orientación política desde La Moneda a todos los ministros, y particularmente a ella, de salir a cuestionar la convocatoria. Ese fue el error, pero no creo que fue personal. Fue de gobierno y me parecería muy cobarde de parte del Presidente de la República que tratara de encapsular la responsabilidad política en una ministra, cuando fue un paso en falso del gobierno.

-¿El Presidente ha tratado de hacer eso?

-En general, cuando los gobiernos cometen errores, se trata de encapsular la responsabilidad en una cartera ministerial porque es el eslabón más débil. Eso es en general, pero en este caso en particular, y considerando lo machista que es el Presidente, no me cabría duda que trataría de achacarle responsabilidades a, en este caso una mujer, quien encabeza la cartera y cortar por el hilo más delgado.

-Aún así, ¿el rechazo de la ministra Plá a la convocatoria a huelga del 8M no le quita piso político con la oposición?

-Obviamente, ella se vio muy golpeada por eso. Vamos a ver si el gobierno cambia de actitud, si, por ejemplo, Gonzalo Blumel (ministro de la Secretaría General de la Presidencia) pone las urgencias que hemos estado solicitando hace mucho tiempo a distintos proyectos de ley; urgencias que incluso ha pedido la misma ministra y que llegaron tarde, en algunos casos. Entonces, no es solo un tema de liderazgo de ella, que creo que lo tiene, sino que depende de una decisión política del gobierno.

-Usted y otras diputadas de la bancada feminista entregaron a senadores, en la antesala del 8M, un documento con 8 proyectos de Ley que buscan concretar avances en materias fundamentales para las mujeres. ¿Se refiere, específicamente, a urgencias legislativas que necesitan esos proyectos?

-Sí, y agregaría ahora uno que ya lo habíamos solicitado hace tiempo, que es el protocolo facultativo de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW). Pero hay 8 iniciativas que creemos que, a lo menos, deberían estar aprobadas y despachadas del Congreso este año. Eso lo trabajamos en conjunto las parlamentarias feministas y algunas están en trámite y otras no tienen suma urgencia.

-Es decir, están durmiendo en el Congreso…

-Están estancadas. Mire, la mayoría de los proyectos de Ley que avanzan ha sido por el empuje de nosotras, porque la hemos estado peleando día a día. No hay una agenda propia del gobierno, muchas de las cosas que ellos muestran como avances, son iniciativas nuestras. Las hemos hecho avanzar porque hemos estado encima del Ejecutivo.

-Y los hombres, los diputados. ¿También empujan?

No son proactivos en esto. Pero en este contexto, en general, no están boicoteando, al menos.

-¿Cuáles son esos 8 proyectos de Ley que buscan aprobar este año?

Tenemos uno que por fin fue asumido por el gobierno, que es el de violencia integral. Es un proyecto de Michelle Bachelet, que esperamos que salga cuanto antes del Congreso. Tenemos la Ley Gabriela. La empujamos fuertemente con Karol (Cariola) y busca ampliar la tipificación del delito de femicidio; tenemos también la Ley sin consentimiento es violación, que busca combatir esta forma de violencia sexual; la Ley Pack, que ha sido empujada por la diputada Maite Orsini por el caso Nido; igual pega igual paga; responsabilidad en el postnatal, y varias más. Es una agenda amplia. No digo que aborde todas las demandas del movimiento feminista, pero son ejes sumamente importantes que deberían resolverse cuanto antes.

Camila Vallejo junto a El Desconcierto.

-A propósito del movimiento feminista. Usted fue una dirigente relevante en 2011, cuando las federaciones estudiantiles organizaban y conducían los movimientos de masas. Sin embargo, hoy están lejos de dirigir el actual movimiento feminista. Son otras las organizaciones que convocan y lideran. ¿A qué atribuye el poco peso que parece tener hoy el movimiento estudiantil?

-La misma pregunta me hago yo: ¿qué está pasando con el movimiento estudiantil. No se ve, no se siente su presencia, prácticamente es inexistente. Y lo digo con mucho pesar, porque este es un momento en el que necesitamos realmente sumar fuerzas, para frenar, por ejemplo, este intento del gobierno de revertir reformas en materia educacional, cuestiones que hemos peleado durante mucho tiempo. No están presente los estudiantes para protestar. Cuando tratamos de frenar el proyecto de Aula Segura, que lo único que busca es la expulsión de los estudiantes en vez de hacerse cargo de educar en la no violencia, tampoco estaba el movimiento estudiantil. No se ve la Fech, la Confech ni lo estudiantes secundarios. Creo que hay una situación de crisis, que espero se pueda sobrellevar. Me da la impresión también que la orgánica estudiantil no tuvo herramientas, o no supo cómo procesar esta tercera ola feminista que está viviendo el país.

-¿Y qué tal el feminismo en el Partido Comunista, diputada?

-El partido está viviendo una transformación interna muy importante para estar a la altura de lo que está pasando en nuestra sociedad. Independiente de toda la lucha que dio Gladys Marín y otras mujeres, las bases, el cambio cultural del partido está sucediendo ahora. Un partido que pretende construir una nueva sociedad, sin la perspectiva feminista está perdido.

-¿Podría llegar a declararse feminista el PC en algún congreso ideológico, como sí lo ha hecho el Partido Socialista y el Frente Amplio?

-Sí. Ya está en alguna medida. No como Partido Comunista feminista marxista, pero está ya en la síntesis y resoluciones de las conferencias (congresos internos). Tenemos protocolos internos y una forma de actuar ante situaciones de denuncia y acoso. Entonces, ya se ha incorporado a la orgánica una forma distinta de abordar estas situaciones, pero estamos justo en el proceso de tránsito. Hay que avanzar más, por ejemplo, en los temas de paridad. Nuestro comité central ya está en una proporción de 40% / 60%.

Gobierno “efectista e irresponsable”

Más allá de la agenda feminista que trata de levantar Vallejo, este parece que será un año marcado por urgencias legislativas en otros proyectos Ley; aquellos que Piñera ha definido como los más relevantes de su segundo mandato. Se trata de reformas que apuntan a cambiar las leyes que se aprobaron en el gobierno de Michelle Bachelet en materia tributaria y laboral. Pero también de polémicos cambios al sistema de pensiones.

Vallejo, al igual que gran parte de la oposición, la cual tiene mayoría parlamentaria, no está a favor del paquete de reformas que propone Piñera. Este, según la diputada, es un gobierno “efectista e irresponsable” que improvisa en su gestión lesgislativa.

-¿Qué evaluación tiene de la idea del gobierno de ampliar el control preventivo de identidad a menores de edad, desde los 14 años, agregando además medidas intrusivas?

-Responde a esta necesidad del gobierno de improvisar y gobernar en base a encuestas. No hay una agenda clara, coherente, sólida. Este ha sido más bien un año de improvisaciones, de instalar supuestamente grandes acuerdos nacionales. Ha sido mucha pirotecnia comunicacional que, sin embargo, no se logra traducir en grandes transformaciones. Eso, a pesar de que han tenido votos de parlamentarios de oposición para avanzar. Ha sido un gobierno muy errático y eso que es el segundo de Piñera. Uno hubiera esperado que después de su entrada triunfante a La Moneda, existiera un mayor orden. Pero vienen estos proyectos como Aula Segura y control preventivo, que en un momento era casi la rebaja de la responsabilidad penal del adolescente. Creo que este gobierno está haciendo populismo penal.

-¿Ya tienen una posición clara de rechazo a la idea de debatirlo entonces?

-Nosotros no estamos de acuerdo con aquello. Nos parece sumamente irresponsable. No tiene sustento técnico ni político; no va a disminuir la delincuencia ni las tasas de niños y niñas infractoras de ley. No hay control sobre Carabineros, menos van a controlar el mal uso. Pude que terminen deteniendo a cualquier niño de 14 años en la calle, sobre todo en las poblaciones, con detenciones arbitrarias. Por otro lado, denota una crisis. El ministerio de Educación, que también está la lógica de pirotecnia comunicacional, no tiene una agenda de calidad clara en materia educacional, la ministra (Marcela Cubillos) parece ser que no maneja realmente los temas. No tiene, por ejemplo, una propuesta sobre reinserción escolar, cuando tenemos una población relevante de niños y niñas que no están estudiando. La relación entre infracción de ley y deserción escolar es muy alta. Entonces, ¿qué es lo que se busca? ¿Llenar más los centros del Sename?

-¿Es un gobierno efectista?

-Efectista e irresponsable.

-El gobierno también busca avanzar con un proyecto de Ley sobre ciberacoso ¿Apoyará su discusión?

-Hay otras iniciativas similares ya presentadas, entonces hay que ver qué tanto valor agregado pone el gobierno en esta.

-Este es un año de proyectos de Ley importantes para el gobierno que, probablemente, definirán el legado del Presidente Piñera. Sin embargo, se trata de reformas que apuntan a cambiar, precisamente, las reformas que usted apoyó cuando Michelle Bachelet gobernaba. ¿Tienen futuro estos proyectos que pretende aprobar el gobierno este año o se diluirán en discusiones sin destino?

-Hay que ser realistas, en 2018 no tuvimos mayoría como oposición. Votos de la DC, por la razón que sea, no nos dieron la mayoría de oposición. Hoy, de menos a más, las cosas están comenzando a cuajar más en ciertos temas. En educación, por ejemplo, estamos votando coordinadamente. De hecho, un proyecto que venía muy cocinado del Senado, una ley miscelánea en la que el gobierno trató de reponer la posibilidad de lucrar en los establecimientos educacionales, lo rechazamos en la Cámara desde la DC hasta el PC. Ahora, sobre la discusión de la reforma tributaria también estamos de acuerdo en ciertos principios, pues los expertos de todas las bancadas de oposición, así como sus parlamentarios, consideran que es regresiva y recauda menos.

-Aunque dicen que empatan con la factura electrónica…

-Claro, pero los expertos coinciden en decir que lo de la factura electrónica no va a resultar. Entonces, es una falacia. Pero también existe la aprehensión de que algún parlamentario esté abiertamente a favor. De hecho, el diputado Pablo Lorenzini (DC) ha tendido a decir que él está negociando no se cuántos millones.

-¿Es por ese flanco, el de los diputados regionalistas, por donde pretende entrar el gobierno a través de garantías tributarias locales?

-Se está tratando de mantener esta unidad de trabajo; todos los lunes se reúnen los expertos, asesores y parlamentarios que están viendo la reforma tributaria. Tienen una coordinación permanente y se hace justamente para evitar la dispersión. Pero creo que la ciudadanía también tiene que estar vigilante. Acá hay parlamentarios que no son tan mediáticos, que se conocen menos, pero llegan a su región y muestran un nuevo hospital, un consultorio, lo que provoca un alto apoyo popular, pero resulta que eso es producto de una negociación que termina perjudicando a todo el país. Hay que estar más vigilantes en ese sentido.

-En la reforma de pensiones el Presidente Piñera dijo que está abierto a pasar del 10% de cotización actual, hasta 18%, con cargo al empleador. ¿Debatirán este proyecto, considerando el alza propuesta en la cotización?

-No, lo que creemos es que hay que dividir la discusión. Nunca vamos a estar de acuerdo en fortalecer el sistema de AFP. Nuestra línea ha ido más bien en superarlo, que desaparezca, que se reemplace por un sistema público. Pero obviamente, aunque no somos gobierno, nos interesa ver cómo se aumentan las pensiones ahora ya.

-Por eso quieren dividir el proyecto…

-Sí. Hay que dividir toda la discusión, ver la parte del Estado y lo que garantice el alza de pensiones ahora ya, el Pilar Solidario. Nosotros podríamos abrirnos a discutir, pero hasta el momento el gobierno no da ese espacio de discusión. Entonces, es bien compleja la situación en la que estamos, porque no puede ser que sigamos fortaleciendo el negocio de las AFP a costa de las necesidades de nuestros adultos mayores.

Camila Vallejo, diputada.

-¿Acá no hay una responsabilidad del gobierno anterior también al no presentar su propio proyecto sobre pensiones adecuadamente?

-Efectivamente, se solicitó el ingreso de la reforma, pero también se sabía que habían diferencias de opinión.

-No estaban cuadrados tras la reforma, en el fondo…

-Me da la impresión que no. Y creo que se tuvo presente que no estaban todos los votos. Era una reforma que tampoco era ideal.

-Mejorar las pensiones es algo urgente y en eso todos coinciden. Pero el gobierno anterior se empantanó en la discusión y el actual parece caminar hacia el mismo destino. ¿Qué le queda a la gente que está a punto de pensionarse tras ver que no se concretan cambios? ¿Qué se le dice desde el mundo político?

-Nosotros tenemos sumamente claro que cualquier cosa que signifique una mejora en las pensiones nos vamos a allanar a discutirla. Eso va a depender también del gobierno y de su voluntad de generar acuerdos para avanzar en esa línea. Haremos todos los esfuerzos y lo que esté en nuestras manos para que nada de lo que se apruebe signifique una mejora para el negocio de las AFP.

-Viendo así las cosas, este parece que será un año de peleas políticas. ¿La tímida articulación que está tomando forma en la oposición pasará la prueba?

-Este será un año de reconfiguración de la oposición. Espero que 2018 haya sido una lección, en la línea de entender que tenemos que actuar con una mayor unidad programática, mirando al país, no dejándonos manipular por proyectos populistas del gobierno, que tienden a generar retrocesos en los avances que hemos tenido, como pasó con Aula Segura. Esa reconfiguración, obviamente, no será fácil. Ahora, tengo mucha confianza en lo que hemos podido empujar, como mujeres, en el Congreso. La agenda de género es la que más ha avanzado. En educación también tengo bastante confianza y eso nos permite una articulación de la oposición.

-¿Qué le pareció la elección del DC Iván Flores como presidente de la Cámara? ¿Su registro de votaciones y su rechazo a una agenda progresista en lo valórico, dan garantías a la oposición?

-Me parece un gran avance que finalmente se haya logrado respetar el acuerdo administrativo y no dejar espacio a una conducción derechista en la cámara. Ahora, lo importante es que el siguiente paso sea en la línea de asegurar unidad de propósito en base a una agenda programática de oposición, de cómo seguir enfrentando las reformas del gobierno, pero también de cómo avanzar en propuestas legislativas propias que apunten a seguir mejorando nuestra democracia, fortaleciendo y ampliando derechos y mejorando la vida de nuestro pueblo. En ese sentido, los temas valóricos o religiosos no debiesen imponerse en un acuerdo político de oposición.