“Alerta vecinos, Aldea del Encuentro, espacio público y comunitario, Patrimonio de todos, bajo el designio de mercenarios de la cultura”. Esta es la advertencia que los vecinos y vecinas organizadas de La Reina han comenzado a difundir por redes sociales.

El espacio comunitario nació en 2002, con el objetivo de convertirse en un lugar de encuentro comunal y artístico de la Reina. En la instancia se anunció que se invitaría a los vecinos a desarrollar y profundizar sus habilidades musicales, orgánicas y escénicas. Sin fines de lucro, la Aldea es administrada por una corporación de derecho privado pero funciona con dineros de las arcas municipales.

Sin embargo, a varios años de su creación ha crecido el descontento por la forma de gestión y administración del lugar. Las y los vecinos han comenzado a organizarse para exigir que el espacio cumpla los fines para los cuales fue creado y la desazón terminó de desatarse tras el inicio de tramitación de una enmienda en el concejo municipal, durante el pasado mes de febrero.

La propuesta, que dice pretender el mejoramiento y rehabilitación de la Aldea del Encuentro, genera dudas y desconfianza en la comunidad. Desde la Municipalidad, el informativo sobre el proceso argumenta que la gestión del alcalde José Manuel Palacios tiene como prioridad “poner en valor” el espacio. En este sentido, explican a los vecinos que el actual Plan Regulador del terreno donde está construida la Aldea no permite construir infraestructura de carácter cultural, educacional y deportiva.

Sin embargo, la comunidad está decidida a frenar la enmienda. Mientras algunos exigen conocer más detalles del proyecto, otros simplemente reclaman que no es posible realizar cambios sustanciales al espacio mientras no se organice nuevamente la Aldea y su gestión.

En La Reina, los vecinos son conocidos por organizarse ante cada posible intervención urbana. Durante 2017, Soledad Vergara, dirigenta vecinal de la Villa La Reina, realizó una consulta a través de la Ley de Transparencia, con el fin de obtener información sobre el funcionamiento general y financiero del espacio. Sin embargo, pese al plazo de 30 días hábiles que dicta la ley (incluida la prórroga), la respuesta nunca llegó y la espera se extendió por meses.

Insistente, Vergara decidió acudir al Consejo de Transparencia, quienes exigieron respuesta inmediata al directorio. La respuesta llegó pocos días después: “No me quedó nada claro, ni sobre el funcionamiento ni sobre las instalaciones”, asegura.

“Están lucrando con un espacio que es de los vecinos”

Sol Miranda, ex trabajadora del espacio e integrante de la organización Salvaguardemos la Aldea del Encuentro, asegura que la actual directiva no respeta los estatutos de creación del espacio.

“El directorio es la entidad administrativa de la Aldea del Encuentro. No es solamente un director o un administradora, sino que hay un ente representativo. Ese directorio debería, por estatuto, tener representaciones súper claras de la comunidad, en cuanto a organización, juntas de vecinos y otras entidades relevantes”, cuestiona.

En específico, las críticas apuntan a la designación de Pablo Garrido como director ejecutivo del centro. Garrido también es director de la Compañía Circo Balance, que realiza talleres y otras actividades al interior del centro. Más tarde, avanzado el año 2017, los concejales votaron a favor de dar un comodato a la compañía de Teatro Cinema, liderada por Juan Carlos Zagal, quien integra actualmente el directorio de la corporación.

“Ellos le han dado un vuelco, un enfoque administrativo muy de privatizar el lugar. La gente ahí está lucrando con un espacio que es de los vecinos. Son ciertos personajes y cuando se les ha preguntando ellos argumentan que el lugar tiene que de alguna manera financiarse para seguir existiendo”, argumenta Sol Miranda.

Los vecinos recuerdan la realización de una fiesta electrónica llamada Scantraxx S.W.A.T en septiembre pasado, con entradas cuyos valores iban desde los 20 mil a 57 mil pesos. A juicio de la comunidad, estas actividades no implican ningún beneficio para ellos y sólo generan molestias para quienes viven en el entorno del lugar.

También cuestionan la falta de vinculación de Teatro Cinema con los vecinos, considerando que la Municipalidad les entregó un comodato de 20 años. “En el proyecto decían que la comunidad iba a tener acceso a buenas obras de teatro, quizás a un valor más económico. Hasta ahora, Cinema no ha hecho nada para la comunidad, pese a que se adjudicaron para ellos el teatro que era para los vecinos“, critica.

José Torres, ingeniero, constructor y vecino de La Reina, cuenta que desde hace un tiempo intenta trabajar junto a la Junta de Vecinos para desarrollar proyectos sustentables en la Villa Olímpica. Fueron esos vecinos quienes le comentaron la situación de la Aldea.

“Ellos tienen grupos de teatro en la villa y están todos hacinados, no tienen un lugar donde poder tener una cancha de fútbol, un centro cultural, tienen espacios bien limitados. Antiguamente la Aldea servía mucho para eso, era un espacio donde la gente podía juntarse, ir a presentar talleres o ver obras de teatro“, detalla.

Sin embargo, a juicio de Torres eso cambió tras la llegada de la Corporación. “Hay una persona, actualmente presidente, que ha tomado decisiones ajenas al objetivo final de la Aldea. Ha privilegiado ideas que renten económicamente más que socialmente”, añade.

“Podría ser hasta un espacio de trabajo, pero no. La gente del Circo hizo un concurso para sumar gente de la villa, pero al final no quedó en nada. Cero compromiso de la comunidad, aparte de quedarse con los espacios. Perdimos por todas partes”, recalca el ingeniero.

Foto: Walkingstgo.cl / Día Internacional de La Mujer 2014.

La enmienda que desató la preocupación por el futuro de la Aldea

La presentación del proceso de enmienda al plan regulador de la Aldea del Encuentro comenzó en enero, mientras buena parte de los vecinos de La Reina disfrutaba de sus vacaciones. La votación fue realizada el 5 de febrero y la propuesta fue aprobada con único voto en contra de la concejala RD, Catalina Rubio.

En contacto con El Desconcierto, Rubio explica que “me opuse principalmente por la fecha, porque es un tema muy relevante que hay que informarle a la ciudadanía en extenso. Me pareció muy mala señal política votarlo en febrero porque se puede prestar para interpretaciones”.

La concejala argumenta que otro de sus motivos fue que a las comunidades se les invitó a participar del diseño del plan maestro de la Aldea en 2017. Sin embargo, los resultados de ese proceso todavía no se conocen y solo hay un informe al respecto.

“No tenemos información del diseño del plan maestro. Yo lo he pedido formalmente, me piden extensión de plazo y aún no me entregan esos datos. Y uno diría que si están impulsando una enmienda tienen el diseño del plan maestro listo, no pueden esperar a que aprobemos un cheque en blanco. Aunque digan que esto es sólo técnico y la enmienda permite regularizar, los planes reguladores son instrumentos de planificación territorial, es decir, determinan el desarrollo urbano. Si nadie viene y me explica con detalle lo que vamos a hacer el 2019 y 2020, ¿cómo voy a aprobar una enmienda sin tener todos los antecedentes?”, cuestiona.

La concejala también plantea dudas sobre la existencia de corporaciones como la que actualmente rige a la Aldea del Encuentro: “Son de derecho privado y tiene un directorio encabezado por el alcalde, pero funcionan como caja negra para las autoridades municipales y para los vecinos. Son muy independientes de la administración municipal y claro que genera la sospecha de los vecinos al pensar que acá se está generando actividades con fines de lucro”.

Por último, Rubio alude al posible conflicto de interés que acusan los vecinos sobre el presidente ejecutivo, Pablo Garrido. “El Centro de Artes Aéreas fue un proyecto que postuló el actual director ejecutivo de la corporación. En ese momento era parte de la fundación que postuló a estos fondos y ahora la administración lo nombra director ejecutivo. Hay un claro conflicto de interés. Son 20 años en que tienes una propiedad, estás generando una actividad lucrativa y además eres director ejecutivo de ese recinto”.

Desde otra postura, la concejala DC, Sara Campos, quien votó a favor de la enmienda, explica que entiende la desconfianza de los vecinos. Sin embargo, plantea que ésta “nos asegura destinar ese terreno a los usos y a la vocación con que fue creada y que excluya el uso de vivienda. Los proyectos específicos de la Aldea pueden ser discutidos en el tiempo”.

A la vez, Campos precisa que “se requiere información hacia los vecinos; la hemos pedido en los concejos. Sin embargo, el alcalde se ha acobardado y hoy está dudando de la necesidad de hacer una enmienda; quiere hacer una consulta. Yo creo que para hacer tortillas hay que romper huevos y preservar el espíritu de la Reina no significa dejar las cosas tal como están, sin hacer nada”.

Recordando las palabras del alcalde José Manuel Palacios en el concejo donde se realizó la votación, la concejala recalcó que “es raro que un alcalde diga que le da lo mismo la enmienda. La Aldea está en pésimo estado, en 12 años no se ha hecho una inversión en ese lugar y es necesaria. Para que tenga acogida hay que informar a los vecinos claramente de qué se trata”.

Aunque fueron contactados en reiteradas ocasiones, ni el alcalde Palacios ni Pablo Garrido, director ejecutivo de la Corporación Aldea del Encuentro, respondieron a las preguntas de El Desconcierto.

Foto: Estadio Aldea del Encuentro.

“Esto va a ser una pelea”

El futuro de la Aldea se mantiene en discusión, mientras el proceso de la enmienda aumenta las dudas de la comunidad. Hay posturas encontradas: desde quienes buscan detener el proceso a toda costa, mientras que otros exigen que la enmienda elimine el uso en temas de viviendas, con el objetivo de evitar la especulación inmobiliaria.

También hay quienes piden una consulta ciudadana vinculante para aprobar la enmienda, algo que el alcalde Palacios ha planteado en concejos como una posibilidad. Pese a la votación favorable, la propuesta aún no es publicada en el Diario Oficial.

La dirigenta vecinal, Soledad Vergara, es enfática en manifestar su rechazo a la enmienda. “Queremos que la Aldea tenga una mantención, pero que no destruyan ni construyan nada”, precisa. Con pesar, recuerda los días en que su nieto y sus compañeros llegaban al recinto entregado por comodato a Teatro Cinema y realizaban el acto anual del colegio ante vecinos y familiares. “Ahora es imposible, no tenemos ese espacio”. 

Sol Miranda, miembro de la organización Salvaguardemos la Aldea del Encuentro, recalca que “nosotros queremos que se detenga le enmienda por ahora, porque no se puede llevar a cabo si ese lugar no se ordena primero en su administración y tipo de gestión. Yo creo que esto va a ser una pelea, una lucha”.

“Creo que lo principal es la voluntad del alcalde. Si se pudiese detener la enmienda, tendría que hacerlo él, nadie más lo puede hacer. Es necesario que haya un correcto desarrollo de la enmienda, pasando por una consulta pública amplia, representativa y vinculante. Y poner en discusión que no es tan solo la enmienda, sino el futuro de la administración del lugar”, recalca Ignacio Torres.

A su juicio, de otra manera se repetirá la historia: “Había mucho espacio en La Reina que fue quitado por los milicos, se pudo recuperar la Aldea pero al final no valió la pena”, se lamenta.