Ni calladitas ni perfectas también es una invitación a mujeres adultas a quienes les hubiera gustado leer este libro cuando tenían 12 años, que es lo que muchas lectoras me han comentado: que habían sanado parte de ellas de cuando eran niñas al leerlo.

Invito a leerlo porque está escrito desde una perspectiva de generar cuestionamiento y pensamiento crítico respecto a los estereotipos y los roles impuestos. De generar el poder tener la capacidad de cuestionar una realidad impuesta de la que muchas veces no tenemos opción de escapar. Este libro lo que permite es que las niñas puedan ponerse los anteojos con los superpoderes para ver lo que nos está insegurizando todos los días y por lo tanto, poder poner un límite y decir basta, yo no me compro más esto que me están vendiendo.

Se relaciona con mi trabajo en La Rebelión del Cuerpo y también con la Fundación Niñas Valientes porque efectivamente el trabajo con La Rebelión fue la plataforma que nos permitió visibilizar que esta es una problemática social, no personal, y que la relación que las mujeres tienen con su cuerpos está haciendo que muchas veces dejen de disfrutar su vida, de dar su opinión en público, de ocupar espacios que nos corresponden, porque no se sienten seguras de quiénes son, porque se cuestionan su propia identidad a propósito de su apariencia física. Es bastante más profundo de lo que imaginamos; estamos hablando de un problema político. Fue La Rebelión del Cuerpo la que me permitió darme cuenta que esta problemática hay que comenzar a trabajarla y a prevenirla desde la infancia. Más allá de trabajar con mujeres adultas, tenemos que trabajar con los niños y niñas para poder construir una sociedad donde ellos tengan claro que los roles de género no existen y que son solo construcciones sociales inventadas para quienes les convienen.

Dentro de esta misma línea recomiendo también La expulsión de lo distinto de Byung-Chul Han. También salió Mujeres bacanas latinas; y el libro de la June García con la Josefa Araos, Lulú quiere ser presidenta; de las mismas autoras, Tan linda y tan solita, es siempre recomendable; y el que me gusta mucho, si es que fuese en la línea para adolescentas, es Feminismo ilustrado, de María Murnau y Helen Sotillo, que me encanta.


Periodista