El contralor Jorge Bermúdez salió la tarde de este lunes a defender la auditoría que realizó la Contraloría General de la República (CGR) a la Municipalidad de Viña del Mar, en la que se detectó un déficit de $17.585.250.174.

Bermúdez aseguró que las “auditorias a municipios son correctas y no se están midiendo con varas distintas”, al salir de la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.

El documento de la CGR, emitido el pasado 29 de enero, fue cuestionado este fin de semana por un artículo del diario La Tercera. En dicho reportaje se dio cuenta de una reunión entre Bermúdez y funcionarios de la CGR, en la que se habría detectado que en las unidades regionales del organismo no utilizaban una única fórmula para calcular el déficit contable.

Lo anterior, planteó el medio del grupo Copesa, podría arrojar resultados distintos, según la fórmula aplicada. Además, en varios casos no habrían estado apegados a la Ley Orgánica de Municipalidades.

“Aquí no hay ninguna distinta vara para medir a nadie. Lo que hemos hecho acá en la municipalidad de Viña (del Mar), en la Florida, etc., es aplicar la metodología que siempre ha aplicado la Contraloría, que es tomar la contabilidad y realizar la auditoría de la manera que lo ha hecho siempre”, detalló.

Ante las solicitudes de su salida, Bermudez cuestionó: “¿por qué voy a renunciar? No ve que estamos haciendo el trabajo”.

También agregó: “Lo que pasa es que aquí siempre ocurre el problema del auditor y del contralor. Cuando empiezan a parecer cosas que comienzan a molestar, entonces hay gente que cree que lo que hay que hacer no es perfeccionar el control o hacer mejor su propia pega, sino que atacar a quién hace su trabajo”.

Municipio de Viña del Mar

Respecto al caso de la Municipalidad de Viña del Mar, Bermúdez se explayó: “El saldo inicial de caja corresponde a los recursos que pasan de un año a otro en un determinado servicio público, en este caso en una municipalidad. Ese saldo inicial de caja para poder ser utilizado necesita una cuestión fundamental que es que sea de libre disposición para poder aplicarlo al presupuesto. En el caso de Viña, por qué no se consideró el saldo inicial de caja, porque esa plata estaba destinada por parte del Ministerio de Cultura a terminar de una vez por todas con las reparaciones del Teatro Municipal y del Palacio Vergara. Por lo tanto, esa plata no era de libre disponibilidad y por eso el auditor, correctamente, no lo consideró como saldo inicial de caja”. 

Según informa La Tercera, respecto de los ingresos devengados -es decir, la plata que se supone que el municipio va a recibir-, el contralor afirmó que “aquí el criterio que utilizó el auditor, fue un criterio, podríamos decir, conservador. En qué sentido. Históricamente, y por esos mismos conceptos, en que el municipio consideraba que iba a recibir 8 mil millones y fracción, en realidad lo que recibía históricamente eran 500 millones; por lo tanto, obviamente, si históricamente usted ha recibido 500 millones, por qué de un año a otro va a pegarse un salto de 7.500 millones o más para considerar que iba a hacer un ingreso. Ese fue el factor”.

Finalmente, relativo a lo financiero del municipio, explicó: “Lo que se hizo fue considerar, evidentemente, los compromisos, es decir, el devengado, pero, además, cuando aparecen en una caja documentos, con facturas que no están en la contabilidad o documentos representativos de deuda que no están reflejados en los libros contables, obviamente que el auditor debe incorporarlo en la auditoría para señalar que eso es parte del pasivo”.