Un tránsito desde las comisarías hasta las manos de los delincuentes, harían las armas “perdidas” por Carabineros, según los expertos. Una práctica que explicaría la gran cantidad de armas extraviadas, y la mayor aún cantidad de municiones que simplemente parecen desaparecer de los cuarteles policiales.

Un total de 74 armas de fuego, y 185 mil municiones, compradas por el fisco para Carabineros, se encuentran hoy desaparecidas. A estas se suman las cerca de 200 mil armas, que según el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla,  fueron inscritas por civiles, pero hoy permanecen extraviadas.

Para los expertos es claro que las armas perdidas terminan en manos de delincuentes. “Por varios años hemos repetido que hay una fuga de armas y de municiones desde los cuarteles”, aseguró Cristián Gamboa, presidente de la Asociación Nacional por la Tenencia Responsable de Armas Chile (ANTRA).

“Es imposible que se pierda una habitación completa de cajas de tiros. Eso no se pierde, eso se vende”, denunció Gamboa en la misma línea.

Desde el OS11 de Carabineros, atribuyeron las pérdidas a errores humanos. “Cuando se genera una pérdida, hay una responsabilidad de alguien que no hizo bien el trabajo”, aseguraron.