En entrevista con la Universidad de Chile, Ricardo Ffrench-Davis, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales y académico de la Facultad de Economía y Negocios de la U. de Chile, criticó que la reforma “no da las cifras que están diciendo”. La propuesta “no da crecimiento, el crecimiento lo da un incentivo verdadero a la inversión productiva y el proyecto es fake news, hay mucha fake news“, aseguró el economista. 

Ffrench-Davis ha analizado con detalle el desarrollo económico del país desde 1973 hasta la fecha,  lo cual ha plasmado en sus 21 libros publicados, y le ha permitido afirmar que el “mito” del milagro chileno en dictadura no es nada más que una “fake news”.

Respecto a la reforma tributaria, y en particular al argumento de que la reducción de la carga tributaria es una tendencia mundial, el académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, afirmó que “es cierto que el mundo está reduciendo la carga tributaria pero Chile tiene un 21%y los países de la OCDE tienen cargas del 40%, otras con 50 y otros con 38%, incluidos países que tienen bajos impuestos a las empresas pero muy altos impuestos a los ingresos personales”.

Otro de los argumentos que esgrimidos por el gobierno es que el proyecto tendería a apoyar a las pymes. Al respecto, Ffrench-Davis criticó que “las autoridades del gobierno han insistido mucho en que el corazón de la reforma apunta a apoyar las pyme, pero la reintegración tributaria no es pro-inversión sino pro-distribución de utilidades que no se invierten, exactamente lo opuesto.”

Yo soy muy tajante con eso y encuentro que la gente de centroizquierda ha sido débil en ponerlo en primer lugar.”, agregó el economista.

En cuanto a la reducción tributaria, el Magíster y Doctor en Economía de la Universidad de Chicago, agregó que “todos debemos pagar en proporción a nuestras rentas, pero las rentas están muy concentradas, entonces los ricos tienen que pagar proporcionalmente mucho más y necesitamos impuestos progresivos.”

Ffrench Davis argumentó también que se debiese mejorar la regulación de los flujos financieros, “que no se preocupan del mundo productivo sino de hacer ganancias de capital en el corto plazo y vuelan cuando quieran dejándonos con escasez de dólares y demanda”. “Tenemos que restablecer una política macroeconómica parecida a lo que hicimos en los primeros años de democracia pero modernizada.”, concluyó el ganador del Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales del 2005.