Acompañado de su abogada, el suspendido ministro de la Corte de Apelaciones de Rancagua, Marcelo Vásquez, llegó hasta la Fiscalía Regional de O’Higgins para entregar antecedentes en el marco de la investigación en su contra y de dos integrantes más de la sala del tribunal de alzada, por tráfico de influencias y prevaricación.

Una vez finalizada la diligencia, Vásquez afirmó: “vine a prestar la colaboración pertinente. Manifiesto y reitero nuevamente que lo señalado en el informe periodístico del día de ayer no es efectivo. Yo jamás en mi vida profesional he recibido pagos de ninguna especie en relación a las resoluciones que he dictaminado“.

Por su parte, la abogada de Vásquez, Paula Vial, manifestó que “vinimos a colaborar con la investigación, él (Marcelo Vásquez) ha afirmado, como lo ha ratificado en varias oportunidades que no ha recibido jamás un pago por alguna resolución“.

Todo comenzó cuando Vásquez, junto a los jueces Emilio Elgueta y Marcelo Albornoz, fueron suspendidos de sus funciones durante cuatro meses por la Corte Suprema. Los tres estaban siendo sumariados por el máximo tribunal desde diciembre de 2018, luego de que se recibieran denuncias por supuestas irregularidades en su accionar.

Los tres jueces, incluso, fueron expulsados de la masonería.

La ministra Rosa María Maggi es quien investiga el caso por tráfico de influencias, y en paralelo el Ministerio Público indaga penalmente los hechos.

Por su parte, el jefe de Delitos de Alta Complejidad de O’Higgins, el fiscal Sergio Moya, expresó que “ya hemos logrado convicción para pedir la formalización de Emilio Elgueta por los delitos de prevaricación y de enriquecimiento ilícito”.