“Debiera apostarse, sobre todo en la educación pública, a una educación mixta en todos los colegios y liceos”. Así definió la actual ministra del ramo, Marcela Cubillos, el modelo de educación que debiese imperar hoy en el país, luego que el debate cobrara relevancia tras la decisión de varios colegios de pasar de modelos mono genérico a mixtos.

La jefa de cartera se refirió al tema, específicamente, tras las votaciones en el Instituto Nacional para ver si el liceo pasaba o no a mixto, elección que terminó con la decisión de continuar como establecimiento mono genérico. “Yo quería que fuera mixto y lo dije desde un principio”, comentó la ministra en un programa de TVN. “La educación pública debe ser mixta”, agregó.

Según cifras del Ministerio de Educación (Mineduc), un 3,6% de los establecimientos educacionales del país son sólo para un género registral. Un 2,2% sólo de hombres y un 1,4% sólo de mujeres.

Posteriomente, Cubillos anunció que pronto comenzarán a trabajar en el tema y que quieren “partir por casa”. Es decir, “por aquellos colegios y liceos que son parte de los Servicios Locales de Educación, que son aquéllos donde el sostenedor es el Estado (…) Hay todavía un par de colegios que no son mixtos; queremos juntarnos con los directores, entender sus razones, ver qué trabajos se puede hacer para ir avanzando hacia una educación pública mixta”.

Sin embargo, los esfuerzos en materia de política pública sobre esta problemática no han sido inicialmente del gobierno, todo lo contrario. La discusión legislativa del tema tiene sus orígenes en un proyecto de Ley presentado por los parlamentarios Jaime Quintana (PPD), Ximena Órdenes (Independiente), Yasna Provoste (DC) y Juan Ignacio Latorre (RD), el pasado 15 de mayo el 2018.

En específico, dicha iniciativa busca “establecer la obligación que todos los establecimientos educacionales con financiamiento público sean de carácter mixto“.

Respecto a su componente de género, el texto indica que el Estado debería “generar y asegurar mecanismos de integración real y efectiva, donde todos los estudiantes compartan, se desarrollen y sean parte de la sociedad en igualdad de derechos, tomando conciencia que no por pertenecer a un determinado género, significará tener una carga o una limitación para conseguir los propósitos que cada persona persiga”.

Pese a que la mayoría de los senadores destacaron la relevancia del proyecto, la iniciativa finalmente fue rechazada en sala. Esto, dado que al ser un proyecto de carácter de norma orgánica constitucional, no se alcanzaron los 25 votos requeridos (quórum de 4/7) para que se aprobara la idea de legislar al respecto. La votación final fue de 20 a favor, 15 en contra y una abstención.

El rechazo estuvo dado principalmente por los parlamentarios de Chile Vamos, quienes esgrimieron argumentos como la baja cantidad de alumnos que se educan bajo esta modalidad y también la autonomía de los proyectos educativos y sus comunidades.

Luego de dicha votación, la senadora Provoste responsabilizó a la derecha de obstaculizar el proceso de “terminar con la segregación por género en establecimientos con aportes públicos. La agenda de género del gobierno es de mentira”.

Según explicó el senador Jaime Quintana a El Desconcierto, en el actual escenario la vía para conseguir que todos los colegios públicos sean mixtos “será modificar el artículo 39 de la Ley General de Educación. Eso ya fue aprobado en la Comisión de Educación y se encuentra actualmente en la Comisión de Género y Equidad”.

Igualmente, este miércoles la bancada de diputados del PPD presentó un proyecto de Ley en la misma línea, que también incluye a los colegios privados. “Nos parece relevante plantear que sí la sociedad es mixta, la educación debe serlo también. No podemos vivir y educarnos en un mundo que no es”, explicó la parlamentaria Cristina Girardi.

Los argumentos del Mineduc

A pesar de las buenas intenciones expresadas por la ministra Cubillos en relación al tema, esta disposición no siempre habría sido tal. Durante el debate que se dio en el Senado sobre esta misma materia, la posición de los representantes de la cartera no fueron en la misma línea.

Desde el Mineduc, quienes se hicieron parte de la discusión parlamentaria fueron el subsecretario Raúl Figueroa y el ex jefe de la Dirección de Educación General, José Palma. Ellos fueron los encargados de entregar la posición del ministerio respecto al proyecto.

Figueroa expresó que prohibir el financiamiento estatal a escuelas sobre la base de su proyecto educativo es contrario al rol subsidiario del Estado, ya que este debe garantizar la autonomía a los grupos intermedios (colegios) que reconoce y ampara para cumplir sus fines específicos.

Según el detalle de la discusión, el subsecretario sostuvo que “es legítimo que las familias quieran escoger proyectos educativos no mixtos y el rol del Estado, en ese caso, debe consistir en la promoción de la existencia de proyectos heterogéneos para satisfacer el derecho preferente de los padres a escoger el establecimiento de educación para sus hijos”.

Por su parte, José Palma remarcó el respeto a la autonomía de los proyectos educacionales y de la elección de las familias. Días después, fuera de la discusión parlamentaria, aseguró que “haber llevado esto a una obligatoriedad hubiese sido un tremendo error”.

A pesar de declararse partidario de la educación mixta, Palma respaldó a Figueroa en la importancia de “la libertad de elegir de los padres”, agregando que “hay 100 mil apoderados en Chile que han elegido educación segregada”.

AGENCIA UNO

¿Cambio de opinión en el ministerio?

Quintana valora la posición del Mineduc, pero aclara que en la discusión de junio pasado se mostraron “bastante categóricos sobre que no querían legislar en la materia. Espero que se reconozca que no parte ahora esta discusión, sino que viene desde el proyecto de 2018. Lo importante es que ese apoyo del gobierno se refleje en las votaciones de la Comisión de Género y en la sala”, señaló.

El legislador agrega que anteriormente existieron instancias para discutir este tema con el gobierno, pero “el planteamiento del Ejecutivo y su centro de estudios afines fue completamente contrario al proyecto”. Asimismo, cuenta que la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Isabel Plá, se excusó de participar de dichas instancias.

El senador Juan Ignacio Latorre coincide con Quintana en que “en su momento, la derecha se opuso con mucha fuerza. Tal vez el movimiento feminista o el 8M, al ser tan masivo y tan transversal, los hizo cambiar de opinión. Me parece muy bien, es un signo del siglo XXI”, dijo a El Desconcierto.

El parlamentario frenteamplista valora que exista la voluntad política por parte del gobierno para encaminar el tema. Sin embargo, cree que los casos de los establecimientos “siempre tienen que pasar por la deliberación de la misma comunidad educativa, porque muchas veces son tradiciones muy antiguas y no es tan sencillo cambiarlas”.

Eso sí, de crearse una nueva normativa, estas discusiones comunitarias deberán estar orientadas hacia cómo conducir el proceso y no sobre si pasar o no a un modelo mixto, pues eso estaría mandatado por ley.

El Desconcierto se comunicó con el Ministerio de Educación para realizar diversas preguntas sobre el tema, pero respondieron que “la posición respecto a los colegios mixtos y mono genéricos ya la dio a conocer la ministra y por ahora no hay nada distinto”. Es más, tampoco dieron respuesta a una solicitud de pronunciamiento institucional sobre el proceso que han enfrentado más de 200 establecimientos públicos que han pasado al modelo mixto en los últimos años.