Karen Frez, arquera del club de fútbol Unión La Calera, sufrió durante 2018 una dura lesión en su rodilla durante un partido contra Audax Italiano.

La joven ha tenido que hacerse cargo de todos los gastos de su tratamiento, porque el fútbol femenino todavía no está debidamente regulado y su equipo tampoco le dispone de un seguro médico.

Frez cuenta que inicialmente sólo le diagnosticaron un esguince: “Luego le llevé los resultados a la kinesióloga del equipo y en base a eso trabajamos. Sin embargo, no me podía recuperar. Pasaron un par de meses y decidí hacerme una resonancia. Cuando vieron los resultados se dieron cuenta que tenía rotura de ligamentos, además de líquido en mi rodilla”, indicó la afectada a Radio Bío Bío.

Dada la gravedad de su situación, la deportista debió adquirir una deuda de más de 3 millones de pesos para su recuperación.

“Empecé a cotizar cuánto saldría la operación y era bastante caro. Tuve que juntar dinero y recién ahora pedí un préstamo para poder costear todo”, agregó.

Marisela Pérez, también jugadora de Unión La Calera, vivió una situación muy similar a la de Frez. “El club no cuenta con ningún tipo de seguro. Siempre nos han pedido, como somos totalmente autogestionadas, que contratemos un seguro por nuestra parte, pero con lo que ganamos, a muchas no nos alcanza para contratar algo así de manera independiente”, indicó.

“A nosotras, a la hora de aceptar las condiciones de representar a un club para entrar a la ANFP, La Calera nos ofreció solo el nombre, la próxima semana habrán conversaciones con la directiva del club, que nuevamente se desarmó. No nos han brindado nada”, complementó Frez.

Por esto es que las jóvenes han debido enfrentar sus lesiones sin el respaldo del club al que representa. “Cualquier persona espera algún tipo de apoyo, en lo que sea, pero nosotros nos hemos tenido que seguir autofinanciando, pagando mensualidad para poder pagar las canchas donde entrenar, cobramos entrada para poder cancelar los estadios donde hacemos de local”, contó la guarda metas.

Esta realidad de precariedad laboral se ve reflejada también en datos de la Asociación Nacional de Jugadoras de Fútbol Femenino, quienes indican que sólo 8 equipos de todos los inscritos han adquirido la póliza de cobertura médica que ofrece la ANFP (Deportes La Serena, Colo Colo, Cobresal, Deportes Temuco, O’Higgins, Puerto Montt, Santiago Wanderers y Santiago Morning).